dimarts, 2 de juny de 2020

Una idea incontestable, però ambigua



Joan Tafalla
Sabadell, 2 de juny de 2020

Rellegint el capítol "El compromís històric com a estratègia" del gran llibre de Lucio Magri "El sastre de Ulm", trobo elements de reflexió política que van més enllà de la conjuntura. 

A la llum de la experiència històrica, Lucio Magri comentava l'estrategia del compromís històric esposada per Enrico Berlinguer  després del cop d'estat a Xile en tres articles titulat "Reflexions sobre Itàlia després dels esdeveniments de Xile", publicats a Rinascita, els dies 28 de setembre, 5 i 9 d'octubre de 1973.

Cal llegir el capítol sencer pero aquí i ara destacaré la següent afirmació:

"En el tercer lliurament de l'assaig, Berlinguer tractava precisament de completar l'exposició del seu projecte indicant, en termes més precisos, de com y a partir d'on hauria de partir. Però just aquí van sorgir immediatament les contradiccions que li canviaven el sentit, i comprometien tant la lògica com el realisme de la proposta. L'eix que sostenia aquesta última part estava sintetitzat en una frase que després es va fer famosa. "No es pot governar i transformar un país amb una majoria del 51%". Presa en el seu conjunt, i llegida a la llum de tot el que la precedia, aquesta afirmació era incontestable. No es pot, en efecte, "governar i transformar" un país social, territorial i culturalment complex respectant la Constitució, si no es disposa, també al Parlament, de força suficient per deliberar i gestionar reformes profundes, que toquen extensos interessos o hàbits arrelats, i d'un lapse de temps prou llarg perquè aquestes reformes produeixin els efectes desitjats. Incontestable però ambigua. Per què, què passa, i què es fa si no hi ha encara una força semblant, si hi ha un buit de govern, i una crisi perillosa apressa? Ens mantenim a l'oposició, esperant que la crisi per si mateixa produeixi les condicions d'un veritable canvi de direcció i treballi per construir-lo? O, contràriament, se separa el binomi govern-transformació i, almenys a l'inici, s'accepta la participació en una majoria heterogènia, sobre la base d'un programa mínim, quina actuació resulta incerta, ajornant per a un segon temps un veritable canvi de rumb, en l'esperança que la dinàmica de la col·laboració i els avenços produïts per aquesta en la consciència de massa permetin metes més avançades, i conquistant a el menys mentrestant una legitimació com a força de govern? És evident que no es tractava d'una decisió abstractament de principi, i igualment que no es tractava tan sols d'una tàctica adaptable gradualment segons la conveniència. Era una elecció estratègica per prendre decisions anticipadament, sobre la base d'una anàlisi concret, en una fase històricament determinada".

Malgrat les enormes diferències entre les dues situacions concretes (la italiana dels anys 70 's de segle passat i l'actual cruïlla espanyola) crec que aquesta reflexió de Magri (i el sencer capítol sobre el compromís històric) ens permet per valorar en els seus límits reals i concrets l'estratègia seguida per Unides Podem a l'actualitat.





Nota: els subratllats son meus i no de Lucio Magri.

Una idea incontestable pero ambigua


Joan Tafalla 
Sabadell, 2 de junio de 2020

Releyendo el capítulo "El compromiso histórico como estrategia" del gran libro de Lucio Magri "El sastre de Ulm", encuentro elementos de reflexión política que van más allá de la coyuntura.

A la luz de la experiencia histórica, Lucio Magri comentaba la estrategia del compromiso histórico expuesta por Enrico Berlinguer tras el golpe de estado en Chile en tres artículos titulado "Reflexiones sobre Italia después de los acontecimientos de Chile", publicados en Rinascita, los días 28 de septiembre, 5 y 9 de octubre de 1973.

Hay que leer el capítulo entero pero ahora y aquí destacaré la siguiente afirmación:

" En la tercera entrega del ensayo, Berlinguer trataba precisamente de completar la ex-posición de su proyecto indicando, en términos mas precisos, como y a partir de donde tendría que partir. Pero justo aquí surgieron de inmediato las contradicciones que le cambiaban el sentido, y comprometían tanto la lógica como el realismo. El eje que sostenía esa última parte estaba sintetizado en una frase que después se hizo famosa. “No se puede gobernar y trasformar un país con una mayoría del 51%”. Tomada en su conjunto, y leída a la luz de todo lo que la precedía, dicha afirmación era incontestable. No se puede, en efecto, “gobernar y trasformar” un país social, territorial y culturalmente complejo respetando la Constitución, si no se dispone, también en el Parlamento, de fuerza suficiente para deliberar y gestionar reformas profundas, que tocan extensos intereses o hábitos enraizados, y de un lapso de tiempo lo suficientemente largo para que tales reformas produzcan los efectos deseados. Incontestable pero ambigua. Porque, que sucede, y que se hace si no existe aún una fuerza semejante, si hay un vacío de gobierno, y una crisis peligrosa apremia? Se permanece en la oposición, esperando que la crisis por si misma produzca las condiciones de un verdadero cambio de dirección y trabaje para construirlo? O, contrariamente, se separa el binomio gobierno-transformación y, por lo menos al inicio, se acepta la participación en una mayoría heterogénea, sobre la base de un programa mínimo, cuya actuación resulta incierta, aplazando para un segundo tiempo un verdadero cambio de rumbo, en la esperanza de que la dinámica de la colaboración y los avances producidos por esta en la conciencia de masa permitan metas más avanzadas, y conquistando al menos mientras tanto una legitimación como fuerza de gobierno? Es evidente que no se trataba de una decisión abstractamente de principio, e igualmente que no se trataba tan solo de una táctica adaptable gradualmente según la conveniencia. Era una elección estratégica para tomar decisiones anticipadamente, sobre la base de un análisis concreto, en una fase históricamente determinada."

A pesar de las enormes diferencias entre ambas situaciones concretas ( la italiana de los años 70's del siglo pasado y la actual encrucijada española) creo que esta reflexión de Magri ( y el entero capítulo del libro) nos permite para valorar en sus límites reales y concretos la estrategia seguida por Unidas Podemos en la actualidad.


NOTA: Los subrayados son míos.

dijous, 21 de maig de 2020

Dominados por las contingencias de la época.

Joan Tafalla

Ayer 20 de mayo de 2020, algunos compañeros desataron un ataque "urbi et orbe" contra la posición adoptada por ERC-Sobiranistas. Algunas de estas críticas adquirían tonos groseros e iban trufadas de insultos y descalificaciones contra Rufián y Nuet. Supuestamente se debatía sobre la posición de estos diputados y de su grupo en el transcurso de la negociación y de la votación sobre la prologación del estado de emergencia.

Comienzo por decir que yo, no tengo del todo claro el acierto o no de la posición adoptada por el grupo parlamentario ERC-Sobiranistas. Es difícil valorar una cuestión de la que no tienes toda la información. O por lo menos, de la no estás en posesión de la información suficiente. Considero que ERC-Sobiranistas tuvieron que adoptar su posición forzados más por la duplicidad negociadora del PSOE que por otra cosa. Lo deduzco de las noticias de esta mañana sobre la continuación de las negociaciones entre ERC y el gobierno y el propio tono y los contenidos de la intervención de Rufián. Como dicen los italianos, "che sarà, sarà".

Cuestiones de estilo en el trabajo político

Tras el anuncio del supuesto acuerdo sobre la abolición integral de la reforma laboral del PP, los ataques de estos compañeros se reiteraron hasta alcanzar cimas abismales en el análisis de brocha gruesa, en las descalificaciones, en los insultos y en el consuetudinario hábito de tomar la parte por el todo.

Veteranos de la denigración del mundo abertzale convertían a Bildu en el "no va más" de la responsabilidad mientras lo ponían como ejemplo a seguir por el resto del mundo mundial.

Pero la alegría dura poco en la casa del pobre ... Dos horas después, el PSOE derogaba unilateralmente el acuerdo. Nadia Calviño había puesto el grito en el cielo. Los sindicatos, sin esperar a la patronal, también. No acierto a ver las reacciones ante este hecho extraordinariamente revelador por parte de estos mismos compañeros. Escondidos bajo una piedra. Al contrario de ellos, el propio Pablo Iglesias ha reaccionado de manera fuerte y clara ante la derogación del acuerdo diciendo: "Voy a ser cristalino: pacta sunt servanda [lo firmado obliga]". Pablo Iglesias hace política. 

Estas reacciones primarias de algunos compañeros muestran un nivel de análisis político bastante bajo. La situación cultural de determinados militantes y cuadros de la izquierda de mi generación es responsabilidad de las organizaciones en las que han militado muchos años, que los han acostumbrado a un activismo ciego e irreflexivo, a confundir la disciplina propia de la democracia con la obediencia a la dirección y al dirigente de turno. Un dirigente al que, o bien se le adora, o bien se le despeñar des de lo alto de la roca Tarpeya.

Pero la responsabilidad de este bajo nivel de análisis político también es de los propios militantes. El estudio, el análisis concreto de la situación concreta, es más molesto que la adoración acrítica al líder de turno.

Algunos rasgos de este bajo nivel de análisis político

Se prefiere antes la fotografía fija del momento puntual, que la película del hechos, es decir, los acontecimientos  en su desarrollo dialéctico y complejo. Tampoco se busca la fotografía del mismo momento tomada desde otro punto de vista.

Se prefiere la parte al todo. Se elige el párrafo adecuado para nuestra crítica en lugar de valorar el conjunto del discurso; su orientación general; averiguar los objetivos que realmente busca el orador; valorar el tono en que se el discurso se produce, sus antecedentes y sus consecuencias reales.

Se olvida la enseñanza de Maquiavelo que predicaba que en el momento del análisis hay que ignorar la moral para atenerse exclusivamente a los hechos. Así pues, se considera el propio criterio moral como norma indiscutible para valorar la bondad o maldad de los hechos políticos, despreciando el análisis del conjunto de las contradicciones que operan entre las fuerzas políticas y en el interior de las mismas. Se renuncia a averiguar en qué fase de la lucha de clases nos encontramos, ¿cuál es la dirección de marcha de los acontecimientos?; ¿cuál es la correlación de fuerzas y cómo podemos intervenir para cambiarla? ¿Qué contradicción que se coloca en primer plano?

Se prefiere la vieja costumbre sectaria de discutir los asuntos de interés general, teniendo en cuenta exclusivamente, las querellas en el interior de la organización, la lucha de capillitas por el "poder" organizativo y la condena a las tinieblas del infierno los discrepantes y de los críticos.

El 13 de octubre de 1868, Karl Marx escribía una carta a J.-B. Schweitzer, hablando de Lassalle reconocía su mérito "inmortal de haber resucitado en Alemania el movimiento obrero ..." pero le criticaba dejarse "dominar demasiado por las contingencias de la época". 

Creo que es una definición bastante precisa del espíritu imperante en nuestro pequeño, mezquino, corporativo y sectario mundo.

Sabadell, 21 de mayo de 2020.

Dominats per les contingències de l’època.

Ferdinand Lassalle


Joan Tafalla

Ahir 20 de maig de 2020, alguns companys van desfermar un atac “urbi et orbe” contra la posició adoptada per ERC-Sobiranistes. Algunes d’aquestes crítiques adquirien tons grollers i anaven trufades d’insults i desqualificacions contra Rufian y Nuet. Suposadament es debatia sobre la posició d’aquests diputats i del seu grup en el transcurs de la negociació i de la votació sobre l’allargada de l’estat d’emergència,

Començo per a dir que jo, no tinc clar del tot l’encert o no de la posició adoptada pel grup parlamentari ERC-Sobiranistes. És difícil valorar una qüestió de la que no tens tota la informació. O per lo menys, de la no estàs en possessió de la informació suficient. Considero que ERC-Sobiranistes van haver d’adoptar la seva posició forçats més per la duplicitat negociadora del PSOE que per altra cosa. Ho dedueixo de les notícies d’aquest matí sobre la continuació de les negociacions entre ERC i el govern i el propi to i els continguts de la intervenció de Rufián. Com diuen els italians, “che sarà, sarà”.

Qüestions d’estil en el treball polític

Després de l’anunci del suposat acord sobre l’abolició integral de la reforma laboral del PP, els atacs d’aquests companys es varen reiterar fins a assolir cims abismals en l’anàlisi de brotxa gruixuda, en les desqualificacions, el insults i en l’hàbit de prendre la part pel tot.

Antics denigradors del món abertzale convertien a Bildu en el “no va más” de la responsabilitat mentre el posaven com a exemple a seguir per la resta del món mundial.

Però l’alegria dura poc a la casa del pobre... Dos hores després, el PSOE derogava unilateralment l’acord. Nadia Calviño havia posat el crit al cel. Els sindicats, sense esperar a la patronal també. No encerto a veure les reaccions davant d'aquest fet extraordinariament revelador d'aquests mateixos companys enlloc. Sota una pedra. El propi Pablo Iglesias ha reaccionat de manera forta davant la derogació de l'acord tot dient: "Voy a ser cristalino: pacta sunt servanda [Lo firmado obliga]"

Aquestes reaccions primàries d’alguns companys mostren un nivell d’anàlisi polític força baix. Aquesta situació cultural de determinats militants i quadres de l’esquerra de la meva generació és responsabilitat de les organitzacions en les que han militat anys i panys, que els han acostumat a un activisme cec e irreflexiu i a confondre la disciplina amb la obediència a la direcció i al dirigent de torn. Al dirigent, o bé se l’adora, o bé se l’estimba des de la roca Tarpeia.

Però la responsabilitat d’aquest baix nivell d’ anàlisi polític també és responsabilitat dels propis militants. L’estudi, l’anàlisi concret de la situació concreta és més molest que l’adoració acrítica al líder de torn. 

Alguns trets d’aquest baix nivell d'anàlisi polític

Es prefereix la fotografia fixa del moment puntual,  a la pel·lícula del fets, és a dir, als fets en el seu desenvolupament dialèctic i complex. Ni tant sols es busca la fotografia del mateix moment presa des d’un altre punt de vista.

Es prefereix la part al tot. Es tria el paràgraf adient per a la nostra crítica enlloc de valorar el conjunt del discurs, la seva orientació general, d’esbrinar els objectius que realment busca l’orador, de valorar el to en que es el discurs es produeix, els antecedents i les conseqüències reals.

S’oblida l’ensenyament  de Maquiavel que predicava que en el moment de l’anàlisi cal ignorar la moral i atènyer-se exclusivament als fets. Així doncs es considera el propi  criteri moral com a norma indiscutible per a valorar la bondat o maldat dels fets polítics, tot menystenint l’ anàlisi del conjunt de les contradiccions que operen entre les forces polítiques i al propi interior de les mateixes. Es renuncia a esbrinar en quina fase de la lluita de classes ens trobem, quina és la direcció de marxa dels esdeveniments, quina és la correlació de forces i com es pot canviar, quina és la contradicció que es col·loca en primer pla.

Es prefereix la vella costum sectària de discutir els assumptes d’interès general, tenint en compte exclusivament, les querelles a l’interior de l’organització, la lluita de capelletes pel “poder” organitzatiu i la condemna a les tenebres de l’infern dels discrepants i dels crítics. 

El 13 d’octubre de 1868, Karl Marx escrivia una carta a J.-B. Schweitzer, tot parlant de Lassalle reconeixia el seu mèrit “immortal d’haver ressuscitat a Alemanya el moviment obrer...” però li criticava deixar-se “dominar massa per les contingències de l’època”.[1] 

Crec que és una definició bastant acurada de l’esperit imperant en el nostre petit, mesquí, corporatiu i sectari món.   

Sabadell, 21 de maig de 2020.


[1] Karl Marx, Lettre a J.-B. Schweitzer, in Révolution et socialisme, Pages choisies, traduites et présentées par Maximilien Rubel, Paris, Éditions Payot, 1970 i 2008, p. 96.

diumenge, 17 de maig de 2020

El marxismo de Antonio Gramsci

El pasado 2 de mayo participé en la escuela de formación de los camaradas del PCE de Castilla la Mancha.
A continuación el audio de mi intervención.




Publico también el cartel que convocaba la charla:



divendres, 24 d’abril de 2020

Corporativisme patronal davant la crisi ecològica i de civilització.

Aquells que tenim masses anys, recordem que un temps després del primer Informe del Club de Roma de 1972, Manuel Sacristán va defensar la necessitat d'una reconversió de la industria de l'automòbil en un sentit ecològic. Era poc abans de la primera crisi del petroli de 1973. 


La proposta-reflexió de Sacristán no significava enviar a la gent a l'atur sinó re-convertir la indústria automobilística cap a altres produccions sostenibles. 
Ningú no li va fer cas, ni l'esquerra política, ni els sindicats. Segurament, encara no hi havien les condicions político- culturals per a que aquella idea fructifiqués en un debat concret i es traduís en una proposta concreta.
Uns anys després Berlinguer presentà a una convenció d' intel·lectuals del PCI celebrada a Roma el 15 de gener de 1977 i el 30 de gener del mateix any a una assemblea obrera celebrada Milà, la seva proposta d'austeritat. Tampoc hi havien condicions político-culturals per a que aquella proposta fora compresa i per a que es convertís en una política concreta. 


Les ales dretanes de la CGIL i de CCOO, van usar instrumentalment la proposta de Berlinguer per a justificar la seva política de pacte social a qualsevol preu. Les ales d' esquerra dels dos sindicats, que ens oposàvem als pactes socials, tampoc vam entendre la proposta. Fins i tot, la vàrem combatre aferrissadament tot considerant-la com una justificació de la política pactista i desmobilitzadora.  Confoníem Berliguer amb Lama i amb López Bulla. Cosa que era estar molt confós.



Algú pensarà: "aïgua passada no mou molí". Doncs s'equivoca. Ni aquesta aigua ha deixat de passar, i encara segueix movent molí. I tant que el mou!

M'explico: Janet Sanz ha fet unes reflexions de gran interès sobre el futur de la indústria automobilística en aquest context de crisi ecològico-civilitzatòria. Les ha fet a plana web Ciclosfera en una taula rodona en la que, sota el titulo:  COVID-19 y ciudades: “No daremos un paso atrás para permitir que el coche recupere terreno” els responsables de movilidad de Barcelona, Valencia, Donosti, Bilbao i Logroño, junt a la Asociación de Marcas de Bicicletas de España reflexionaven sobre els problemes de movilitat a les ciutats arrel de la pandèmia del coronavirus.

Entre d'altres coses, Janet Sanz va dir: 

"... También hay una triple estrategia: sacar coches, que Barcelona tenga más calles con menos coches; más infraestructura segura y bien señalizada para que los usuarios se sientan más seguros, aun reconociendo que a veces en este sentido cometemos errores; y un tercer punto clave: impulsar la ciclologística. En un contexto en el que se dispara el abastecimiento domiciliario me parece fundamental que en todo ese reparto se meta la bicicleta. Con el transporte público… Tenemos que ser muy rápidos y contundentes para trasladar que el transporte público siempre juega a favor de la salud. Y urbanismo táctico, para poder caminar de forma más rápida y ágil. Y otra medida estratégica que es la reconversión industrial de todo el sector automovilístico de nuestro país. Es ahora o nunca. Hay que evitar que todo eso se reactive, por lo que necesitamos un plan estatal para que esa industria y esos trabajadores se puedan trasladar a sectores más limpios”

Estem davant d'unes reflexions que no arriben encara una proposta política, pero que van en la bona direcció. 

Les patronals de l'automòbil s'han llençat a mata i degolla contra Janet Sanz. Veure per exemple, la desproporcionada reacció de Foment del Treball Nacional: 


Com no podía ser d'alta forma, tota la premsa burgesa ha seguir la mateixes pauta i s'ha llençat a una atacante tous azimuts. Tan sols cal que el lector casi una consulta a google sobre el particular per a veure la magnitud de l'atac.


Estem davant d'una reacció estretament de classe, reductiva, corporativa, que pretén perpetuar un model de creixement que ens du directament a l'extinció. Deixar el poder del país i del món en mans d'aquesta classe corporativa que no defensa els intereses de tots sinó els d'un petit grup, és un greu perill. 

Espero que, davant d'aquesta situació, els sindicats no es limitin a una resposta corporativa, que els posaria sota l'haegemonia de la patronal, i que en canvi donin una resposta de classe i nacional. És a dir que donin una resposta que defensi a l'ensems els interessos immediats dels treballadors i els interessos comuns del conjunt de la societat i de la humanitat, en uns moments de crisi ecològica i de civilització que pot ser la definitiva.

És a dir espero una resposta sindical i de l'esquerra política, que possin a la classe obrera en les condicions d' esdevenir classe nacional. 

L'esperança és lo últim que es perd.

Joan Tafalla 
Sabadell, 24 d'abril de 2020.

dilluns, 20 d’abril de 2020

SUAVITAT UNIVERSAL

UN PROGRAMA MOLT ESTIMULANT. NO DEIXEU D'ESCOLTAR-LO.



Sis paios força informats, cultes, irònics i divertits fent un programa força estimulant.
En el primer bloc de 20 minuts discuteixen sobre la perspectiva dels "pactes de reconstrucció social" proposats per Pedro Sánchez comparant-los amb el Pa de Xoc Social. Comentaris intel·ligents, potser de caire massa politològic.  La promesa de comparar els pactes que proposa Pedro Sánchez amb el Pla Social de Xoc, no s'acaba d'acomplir. Suposo que no era la voluntat dels sis membres de “Suavitat Universal”, però algú ho havia de dir.
A la secció de llibres es presenta molt correctament la novel·la de Manuel Vázquez Montalban "Asesinato en el Comité Central".
Però en el debat posterior entre els sis, puc constatar de nou l'immens salt generacional existent entre aquells que vàrem viure la revolució passiva dels anys 77-82 i la consegüent derrota del moviment obrer i del PCE i del PSUC, i aquesta nova generació.
Els elements claus d’aquell procés se'ls hi escapen, inclosa part de la cronologia bàsica. Diguem-ne que no s'han fet del tot amb allò que podríem anomenar "l'esperit de l'època". Es fa notar la manca d'una generació intermèdia i d'un príncep modern que hagués fer adequadament una de les seves tasques: la de contenidor i transmissor de la memòria i de l'experiència col·lectiva de les classes subalternes.
No es una crítica cap a els autors del programa. Els joves  d'avui no tenen la culpa de no conèixer tot això. La majoria de la historiografia disponible i el discurs dominant no expliquen aquesta versió de les coses.
Un detall final: la força del PCE i del PSUC no provenia de les universitats ( que també) provenia de les fàbriques. Provenia del cicle de lluita obrera més llarg i més potent des de l'any 39. Un cicle que s'obre a principis dels anys seixanta, que arribà al punt més elevat durant els anys 1976-77 i que fou controlat i re-subalternitzat per una barreja complexa de fenòmens entre els quals podem destacar la crisi econòmica, el procés de des-industrialització i els errors estratègics i tàctics comesos per la direcció euro-comunista.

Lo dit: no deixeu d'escoltar el programa. No us decebrà.
Jo, ara, intentaré escoltar el primer. Potser acabaré fent-me addicte d'aquests sis paios.

dissabte, 18 d’abril de 2020

No a les amalgames ni al maniqueisme.



Ni Vox ni la CUP aniran a les reunions on es forjara el nou pacte social anomenat ara de “reconstrucció de l’economia”.

Algunes persones que es consideren d’esquerres s’han llençat immediatament a desqualificar la CUP fent la la sempiterna amalgama: els extrems es toquen, la coincidència en una votació fa que la CUP coincideixi amb els feixistes. He llegit altres variants de la mateixa alçada política i moral.

L’amalgama fraudulenta com a mètode de difamació es una vella tradició de la socialdemòcracia, si mes no, des de Ebert. Es tota una cultura política. Tot fent aquesta amalgama mentiu barroerament.   I allò que es pitjor, alguns de vosaltres ho sabeu. Altres es limiten a repetir totalment  la darrera consigna emanada des de dalt de manera disciplinada.

Cal repetir allò que es una evidencia? Cal repetir que la CUP no es feixista? Cal tornar a demanar que escolteu els arguments i els continguts  i llavors discrepeu de la CUP i de la seva tàctica? Amb arguments i no fent amalgames intolerables, si us plau.

Per si de cas voleu seguir llegint poso un exemple que ara es hipotètic però que podria ser real en poques setmanes.

Imagineu que el nou pacte social que s’està forjant arriba a bon port i s’acaba signant. Posem que el signen PSOE, Unides Podem, PP, Ciutadans, Compromís, ERC... i algú mes. Jo no soc amic de les amalgames maniquees i per tant ja us puc dir que la meva critica a tal eventualitat sera política, de continguts, de caràcter tàctic i estratègic.

Pero en aquesta enventualitat alguns podrien llavors afirmar que PSOE, PP, Cuitadans, PNV i vosaltres sou la mateixa cosa. Llavors vosaltres haurieu d’empassar, la mateixa medicina que voleu fer empassar ara la CUP. La medecina de l’amalgama, del maniqueisme sectari. 

Com va dir en una cèlebre ocassió Giulio Andreotti corregint a un dels seus partidaris mes barroers : “Mana finezza”. Amb el respecte degut, companys en les vostres crítiques hi manca finor, hi manca el matís. Un diria que us esteu posant en una posició preventivament defensiva. 

Signat:
Joan Tafalla.
(Text publicat a Fecebook)
Sabadell, 18 d’abril de 2020

Un que no es de la CUP però rebutja l’amalgama 
i el maniqueisme com estil de fer política.

divendres, 17 d’abril de 2020

INTERVENCIÓN DE JOAO OLIVEIRA EN LA ASAMBLEA DE LA REPÚBLICA

Sobre la segunda renovación de la Declaración del Estado de Emergencia
16 de abril de 2020

(Traducción de Joan Tafalla. Ver el texto original en portugués al final. Se agradecerán las modificaciones o enmiendas a la traducción. Ver también  final mi valoración sobre la este importante ejemplo del PCP que muestra como se puede sostener una una política de izquierdas y patriòtica i al propio tiempo autonòma del gobierno, de la patronal y de los poderes del Estado).




Señor presidente
Primer ministro,
Señoras y señores diputados,

La realidad confirma que las razones que llevaron al PCP a distanciarse de la declaración del estado de emergencia fueron justas y correctas.

Al momento de discutir su segunda renovación, tres conclusiones son evidentes. La primera es que esta decisión ha resultado ser innecesaria y desproporcionada en la lucha contra la salud pública contra la epidemia. El segundo, que es una decisión que sigue sirviendo de pretexto para imponer a los trabajadores los más diversos abusos, arbitrariedad y violaciones de sus derechos, al tiempo que encubre la acumulación de beneficios por parte de los grupos económicos. El tercero es que existe una sensación de trivialización del estado de emergencia que es incompatible con la gravedad de una decisión en la que está en juego la suspensión o restricción de los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos.

La constatación de esta realidad y el camino que ha tenido lugar desde que se decretó el estado de emergencia justifican que el PCP vote en contra de su renovación.

El curso observado en las últimas semanas con las medidas de salud pública decretadas, su cumplimiento generalizado por los portugueses y los resultados positivos logrados hoy confirman que la declaración de estado de emergencia era innecesaria y desproporcionada.

Las medidas de contención son necesarias, el estado de emergencia para imponerlas no lo es.

La lucha contra la epidemia no depende del estado de emergencia. Las decisiones más relevantes que se tomaron correctamente para enfrentar la epidemia ya estaban enmarcadas por ley y, además, se decidieron antes o fuera de los decretos del estado de emergencia.

Los portugueses no esperaron a que el estado de emergencia cumpliera con las medidas de salud pública y lo hicieron incluso antes de que se promulgara. La realidad de las últimas semanas frustró las intenciones securitàrias de quienes soñaron que era necesario hacer cumplir con fuerza las reglas que los portugueses observaron voluntaria y de forma generalizada.

La movilización y el esfuerzo requeridos por los profesionales de las fuerzas y servicios de seguridad y protección civil fueron mucho más allá de lo necesario, tuvieron consecuencias negativas en su exposición al riesgo epidémico y tendrán consecuencias futuras en el desgaste de estos profesionales.

El fin del estado de emergencia no significa el fin de las medidas de contención sanitaria o la verificación del cumplimiento. Esto significa que nada de esto sea decidido de manera innecesaria o desproporcionada en vista de la realidad y el desarrollo de la situación epidemiológica.

Al mismo tiempo, el estado de emergencia sigue siendo un pretexto para una ofensiva contra los derechos de los trabajadores, con la imposición de todo tipo de abusos y arbitrariedad, y cubriendo el camino de agravar la explotación y el empobrecimiento de los trabajadores y la acumulación de beneficios de económica, incluida la apropiación de recursos públicos.

El Gobierno bien puede hacer declaraciones de intenciones diciendo que se niega a volver a la política de "austeridad", pero la austeridad está ahí, en la vida de los trabajadores impuesta por los empresarios. Las declaraciones del gobierno no sirven de nada si, en la práctica, el estado de emergencia continúa siendo el pretexto para eliminar los empleos y los derechos de los trabajadores, despedirlos injustamente, imponer vacaciones forzadas, reducir los salarios o imponer la desregulación de las horas de trabajo. con bancos de horas y otros dispositivos existentes en la legislación laboral.

El Gobierno puede hacer declaraciones de intenciones sobre la movilización de recursos nacionales para enfrentar las consecuencias económicas de la lucha contra la epidemia y pata garantizar las necesidades de las personas y del país. Estas declaraciones son inútiles si los grupos económicos en la distribución continúan arruinando a los productores al aplastar los precios que están imponiendo; si los grupos económicos en el sector de energía y combustible continúan fijando precios sin ningún control o sin considerar del impacto que esto tiene en la vida del país y en la economía nacional; si los bancos continúan sirviendo a grupos económicos como verdugos para MIPYMES y familias, rechazando el acceso al crédito o imponiendo condiciones ruinosas; o incluso si los grupos económicos pueden continuar decidiendo distribuir dividendos a los accionistas, decisiones que son particularmente escandalosas cuando se trata de grupos económicos cuyas ganancias se obtienen en Portugal pero cuyos impuestos se pagan en los Países Bajos, lo que se suma al presupuesto estatal de países cuyos gobiernos desprecian las dificultades de los portugueses.

La renovación del estado de emergencia significará mantener el pretexto de todos estos desarrollos negativos para los trabajadores y para la situación económica y social del país.

Señor presidente
Primer ministro,
Damas y caballeros

La declaración de estado de emergencia no puede trivializarse porque está en juego la suspensión o restricción de los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos.


En la primera discusión afirmamos e insistimos en que la declaración de un estado de emergencia no debe decidirse sobre la base de consideraciones abstractas o teóricas. Por el contrario requiere la verificación razonada de la existencia de un marco excepcional que pueda justificar tal decisión y de las medidas que concretas  que se identifiquen y que solo se pueden ser concretarse a partir de esa declaración.

Su renovación sucesiva, independientemente de las condiciones y resultados de su ejecución anterior, instala la idea democráticamente peligrosa de la irrelevancia de la suspensión o restricción de derechos, libertades y garantías.



Esto se vuelve aún más preocupante cuando queda claro, a partir de la realidad nacional, que no es en el estado de emergencia donde se encuentra la respuesta para combatir la epidemia, y mucho menos la solución a los problemas nacionales.

Es por todas estas razones que el PCP votará en contra de la renovación del estado de emergencia.

He dicho.


MI VALORACIÓN

1º-  El PCP siempre ha defendido una política de izquierdas y patriótica. Es lo que en Cataluña los Communistas siempre hemos llamado política "nacional y de clase" o "de clase y nacional". El orden de los factores no altera el producto.

2º. El partido socialista gobierna en Portugal gracias a los votos de los comunistas. Aplicando su política de izquierdas y patriótica, el PCP cerró el paso a la derecha, sin perder su autonomía política y sin abandonar la defensa de los derechos democráticos y sociales, que aún son atacados bajo el gobierno socialista.

3º. El PCP defiende la soberanía nacional de Portugal ante la Unión Europea y defiende la salida del euro y que el Banco Central portugués pueda monetizar el endeudamiento del estado. Es decir, que la banca no vuelva a ganar a partir de las medidas gubernamentales ante la crisis.

4º. La política del PCP no tiene una política "izquierdista", como siempre nos han querido decir aquí los eurocomunistas. Al contrario, es una política rigurosa y responsable. Es una muestra concreta de que es posible hacer una política responsablemente antifascista,  de clase y nacional y autónoma del gobierno, de la patronal y de los poderes del Estado.

5º. Confundir las medidas sanitarias contra la pandemia con el estado de emergencia es una muestra de la falta de autonomía política y de clase de los partidarios del "gobierno progresista" español. Es un grave error que pagarán las libertades democráticas y el conjunto del pueblo trabajador. De nuevo, el PCP nos vuelve a dar una lección de finura política, de rigor y de coherencia democrática. Distinguiendo el "grano de la paja", lo esencial de lo contingente.

6º. Estos días, algunos recuperan la vieja broma del antifascismo catalán y español de los años 1975-76: "Menos mal que nos queda Portugal". Quieren hacer pasar "gato por liebre". Por mi parte y desde mi rincón marginal, yo seguiré no confundiendo la política del gobierno socialista portugués con la política que interesa a la clase obrera y el conjunto del pueblo trabajador portugués. Al contrario de los defensores del "gobierno progresista" español y del gobierno socialista portugués digo: "Menos mal que nos queda el Partido Comunista Portugués".

Joan Tafalla

EL TEXTo ORIGINAL DE LA INTERVENCIÓN DE JOAO OLIVEIRA EN LA ASAMBLEA NACIONAL


(Publico la internvención íntegra para si algun lector que conozca el portuguès mejor que yo quiere verificar i corregir mi traducció, lo pueda hacer y pueda mandar enmiendas de mejora)


INTERVENÇÃO DE JOÃO OLIVEIRA NA ASSEMBLEIA DE REPÚBLICA
Sobre a segunda renovação da Declaração Estado de Emergência
16 Abril 2020

Senhor Presidente,
Senhor Primeiro-Ministro,
Senhoras e senhores Deputados,
A realidade confirma que eram justas e acertadas as razões que levaram o PCP a distanciar-se da declaração do estado de emergência.
No momento em que se discute a sua segunda renovação, são evidentes três conclusões. A primeira, a de que esta decisão se tem revelado desnecessária e desproporcional no combate de saúde pública contra a epidemia. A segunda, a de que se trata de uma decisão que continua a servir de pretexto para impor aos trabalhadores os mais diversos abusos, arbitrariedades e violações dos seus direitos, ao mesmo tempo que dá cobertura à acumulação de lucros de grupos económicos. A terceira, a de que se está a instalar um sentimento de banalização do estado de emergência que é incompatível com a gravidade de uma decisão em que está em causa a suspensão ou restrição de direitos, liberdades e garantias dos cidadãos.
A constatação desta realidade e do percurso que se tem verificado desde que o estado de emergência foi decretado justificam que o PCP vote contra a sua renovação.
O percurso verificado nas últimas semanas com as medidas de saúde pública decretadas, o seu cumprimento generalizado pelos portugueses e os resultados positivos alcançados confirmam hoje que a declaração do estado de emergência foi desnecessária e desproporcional.
As medidas de contenção são necessárias, o estado de emergência para as impor é que não.
O combate à epidemia não depende do estado de emergência. As decisões mais relevantes que, acertadamente, foram tomadas para fazer frente à epidemia já tinham enquadramento na lei e foram, aliás, decididas antes ou à margem dos decretos do estado de emergência.
Os portugueses não ficaram à espera do estado de emergência para cumprir as medidas de saúde pública e cumpriram-nas antes mesmo de ele ser decretado. A realidade das últimas semanas frustrou as intenções securitárias daqueles que sonhavam ser necessário impor pela força o cumprimento de regras que os portugueses observaram voluntariamente e de forma generalizada.
A mobilização e o esforço pedidos aos profissionais das forças e serviços de segurança e da proteção civil foi muito para lá do que era necessário, teve consequências negativas na sua exposição ao risco epidémico e terá consequências futuras no desgaste destes profissionais.
O fim do estado de emergência não significa o fim das medidas sanitárias de contenção nem da verificação do seu cumprimento. Significa que nada disso é decidido de forma desnecessária ou desproporcional face à realidade e ao desenvolvimento da situação epidemiológica.
Simultaneamente, o estado de emergência continua a ser pretexto para uma ofensiva contra os direitos dos trabalhadores, com a imposição de todo o tipo de abusos e arbitrariedades, e dando cobertura ao caminho de agravamento da exploração e do empobrecimento dos trabalhadores e acumulação de lucros de económicos, incluindo com a apropriação de recursos públicos.
O Governo bem pode fazer declarações de intenções dizendo que recusa o regresso da política de “austeridade” mas ela está aí, na vida dos trabalhadores imposta pelo patronato. As declarações do Governo de nada servem se, na prática, o estado de emergência continuar a ser o pretexto para fazer desaparecer emprego e direitos dos trabalhadores, para despedir abusivamente, para impor férias forçadas, para cortar salários ou impor a desregulação dos horários de trabalho com os bancos de horas e outros artifícios existentes na legislação laboral.

O Governo bem pode fazer declarações de intenções sobre a mobilização dos recursos nacionais para enfrentar as consequências económicas do combate à epidemia e para assegurar as necessidades do povo e do país. Essas declarações de nada servem se os grupos económicos da distribuição continuarem a arruinar os produtores com o esmagamento dos preços que estão a impor; se os grupos económicos do sector da energia e dos combustíveis continuarem a fixar os preços sem qualquer controlo nem consideração do impacto que isso tem na vida do país e na economia nacional; se a banca continuar ao serviço dos grupos económicos como carrasco das MPME e das famílias, recusando acesso ao crédito ou impondo condições ruinosas; ou ainda se os grupos económicos puderem continuar a decidir distribuir dividendos aos accionistas, decisões particularmente escandalosas quando se trata de grupos económicos cujo lucro é feito em Portugal mas cujos impostos são pagos na Holanda, engrossando o orçamento do estado de países cujos governos desprezam as dificuldades do povo português.

A renovação do estado de emergência significará manter o pretexto de todos estes desenvolvimentos negativos para os trabalhadores e para a situação económica e social do país.
Senhor Presidente,
Senhor Primeiro-Ministro,
Senhoras e senhores Deputados,
A declaração do estado de emergência não pode ser banalizada porque está em causa a suspensão ou restrição de direitos, liberdades e garantias dos cidadãos.
Afirmámos na primeira discussão e insistimos que a declaração do estado de emergência não deve ser decidida em função de considerações abstratas ou teóricas, exige a verificação fundamentada da existência de um quadro excepcional que possa justificar tal decisão e das medidas que em concreto se identifique que só podem ser concretizadas a partir dessa declaração.
A sua sucessiva renovação, indiferentemente às condições e resultados da sua execução anterior, instala a ideia democraticamente perigosa da irrelevância da suspensão ou restrição de direitos, liberdades e garantias.
Isso torna-se ainda mais preocupante quando se constata, a partir da realidade nacional, que não é no estado de emergência que se encontra a resposta para o combate à epidemia, muito menos a solução para os problemas nacionais.
É por tudo isto que o PCP votará contra a renovação do estado de emergência.
Disse.


INTERVENCIÓ DE JOAO OLIVEIRA A L’ASSEMBLEA DE LA REPÚBLICA

Sobre la segona renovació de la Declaració d’Estat d’emergència
16 d'abril de 2020

(Traducció de Joan Tafalla. Veure el text original en portugués al final. S'agrairan propostes de millora de la traducció.  Veure  també al final la meva valoració sobre aquest important exemple del PCP que mostra com es pot sostenir una política d'esquerres i patriòtica i al mateix temps  autonòma del govern, de la patronal i dels poders de l'Estat ).




Sr. President,
Primer ministre,
Senyores i senyors diputats,

La realitat confirma que les raons que van portar al PCP a distanciar-se de la declaració de l’estat d’emergència eren justes i correctes.

A l’hora de discutir la seva segona renovació, són evidents tres conclusions. La primera és que aquesta decisió s'ha demostrat innecessària i desproporcionada en la lluita contra la salut pública contra l'epidèmia. El segon, que és una decisió que continua servint de pretext per imposar als treballadors els més diversos abusos, arbitrarietats i violacions dels seus drets, alhora que encobreix  l’acumulació de beneficis per part de grups econòmics. El tercer és que hi ha una sensació de banalització de l’estat d’emergència incompatible amb la gravetat d’una decisió en què hi ha en suspens la suspensió o la restricció dels drets, llibertats i garanties dels ciutadans.

La constatació d’aquesta realitat i el camí que s’ha fet des que es va decretar l’estat d’emergència justifiquen el vot del PCP en contra de la seva renovació.

El recorregut verificat les darreres setmanes amb les mesures de salut pública decretades, el seu compliment generalitzat per part dels portuguesos i els resultats positius obtinguts avui confirmen que la declaració d’un estat d’emergència era innecessària i desproporcionada.

Les mesures de contenció són necessàries, l’estat d’emergència per imposar-les no ho és.

La lluita contra l’epidèmia no depèn de l’estat d’emergència. Les decisions més rellevants que es van prendre correctament per combatre l’epidèmia ja estaven emmarcades per la llei i, a més, es van decidir abans o fora dels decrets de l’estat d’emergència.

Els portuguesos no van esperar que l'estat d'emergència complís les mesures de salut pública i ho va fer fins i tot abans que es promulgués. La realitat de les darreres setmanes va frustrar les intencions securitàries de qui somiava que calia fer complir amb força les normes que els portuguesos van observar de manera voluntària i de forma generalitzada.

La mobilització i l’esforç requerit pels professionals de les forces i serveis de seguretat i protecció civil van anar molt més enllà del necessari, van tenir conseqüències negatives sobre la seva exposició al risc d’epidèmia i tindran conseqüències futures en el desgast d’aquests professionals.

El final de l’estat d’emergència no significa la fi de les mesures de contenció sanitària ni la verificació del compliment. Significa  que res d'això no sigui decidit de manera innecessària o desproporcionada a la vista de la realitat i del desenvolupament de la situació epidemiològica.

Al mateix temps, l’estat d’emergència continua sent un pretext per a una ofensiva contra els drets dels treballadors, amb la imposició de tot tipus d’abusos i arbitrarietats i cobrint el camí d’agreujar l’explotació i l’empobriment dels treballadors i l’acumulació de beneficis econòmics, inclosa l’apropiació de recursos públics.

El Govern pot fer declaracions d'intencions dient que es nega a tornar a la política "d'austeritat", però la austeritat està aquí, en la vida dels treballadors imposada pels empresaris. Les declaracions del govern no serveixen de res si, a la pràctica, l’estat d’excepció continua sent el pretext per fer desaparèixer els llocs de treball i els drets dels treballadors, per acomiadar injustament, imposar vacances forçades, retallar els salaris o imposar la desregulació de la jornada laboral. amb bancs d’hores i altres dispositius existents en la legislació laboral.

El Govern pot fer declaracions d’intencions sobre la mobilització de recursos nacionals per afrontar les conseqüències econòmiques de la lluita contra l’epidèmia i per assegurar les necessitats de la gent i del país. Aquestes declaracions no serveixen de res si els grups econòmics de la distribució continuen arruïnant els productors aixafant els preus que estan imposant; si els grups econòmics del sector energètic i del combustible continuen fixant preus sense cap control i sense considerar l'impacte que això té sobre la vida del país i sobre l'economia nacional; si els bancs continuen continua al servei dels grups econòmics com a botxins per a les petites i mitjanes empreses i les famílies, rebutjant l’accés al crèdit o imposant condicions ruïnoses; o fins i tot si els grups econòmics poden continuar decidint distribuir dividends als accionistes, decisions especialment escandaloses quan es tracta de grups econòmics els beneficis que es fan a Portugal però els impostos dels quals es paguen als Països Baixos, afegint-se al pressupost estatal dels països els governs dels quals menyspreen les dificultats. del poble portuguès.

La renovació de l’estat d’emergència suposarà mantenir el pretext de totes aquestes novetats negatives per als treballadors i per a la situació econòmica i social del país.

Sr. President,
Primer ministre,
Senyores i senyors,

La declaració d’un estat d’excepció pot ser banalitzada perquè es posa en causa la suspensió o la restricció dels drets, llibertats i garanties dels ciutadans.


A  la primera discussió vam afirmar i vam insistir que la declaració d’un estat d’excepció no s’hauria de decidir sobre la base de consideracions abstractes o teòriques. Pel contrari, requereix la verificació fonamentada de l’existència d’un marc excepcional que pugui justificar una decisió com aquesta i de les mesures concretes que es identifiquen y que només  poden concretar-se a partir d'aquesta afirmació.

La seva successiva renovació, independentment de les condicions i resultats de la seva execució anterior, instal·la la idea democràticament perillosa de la irrellevància de la suspensió o restricció de drets, llibertats i garanties.

Això és torna encara més preocupant quan es fa evident, a partir de la realitat nacional, que no es en estat d’emergència on es pot trobar la resposta per lluitar contra l’epidèmia, i molt menys la solució als problemes nacionals.

És per totes aquestes raons que el PCP votarà en contra de la renovació de l’estat d’emergència.

He dit.

LA MEVA VALORACIÓ

1er. El PCP sempre ha defensat una política d'esquerres i patriòtica. És allò que a Catalunya els communistes sempre hem anomenat com a política "nacional i de classe" o " de classe i nacional". L'ordre dels factors no altera el producte.

2on. El partit socialista governa a Portugal gràcies als vots dels comunistes. Aplicant la seva política d'esquerres i patriòtica, el PCP va barrar el pas a la dreta, sense perdre la seva autonomia política i sense abandonar la defensa dels drets democràtics i socials, que també son atacats sota el govern socialista. 

3r. El PCP defensa la sobirania nacional de Portugal davant l'Unió Europea i defensa la sortida de l'euro i que el Banc Central portugués pugui monetitzar l'endeutament de l'estat. És a dir, que la banca no torni a guanyar a partir de les mesures governamentals davant la crisi. 

4rt. La política del PCP no es una política "esquerranosa", com sempre ens han volgut dir aquí els eurocomunistes. Al contrari, és una politica rigorosa i responsable. És una mostra concreta de que es possible fer una política antifeixista i a l'ensems de classe i nacional i autònoma del govern, de la patronal i dels poders fàctics.

5è. Confondre les mesures sanitàries contra la pandèmia amb l'estat d'emergència és una mostra de la manca d'autonomia política i de classe dels partidaris del "govern progressista" espanyol. És un greu error que pagaran les llibertats democràtiques i el conjunt del poble treballador. De nou, el PCP ens torna a donar una lliçó de finura política, de rigor i de coherència democràtica. Distingint el "gra de la palla",  allò essencial d'allò contingent.

6è. Aquests dies, alguns recuperen la vella broma de l'antifeixisme català i espanyol dels anys  1975-76: "Menys mal que ens queda Portugal". Volen fer passar "bou per bèstia grossa". Per la meva part i des del meu racó marginal, jo  seguiré no confonent la política del govern socialista portugués amb la política que interessa a la classe obrera i al conjunt del poble treballador portugués. Al contrari dels defensors del "govern progresista" espanyol i del govern socialista portugués dic : "Menys mal que ens queda el Partit Comunista Portugués".

Joan Tafalla

EL TEXT ORIGINAL DE LA INTERVENCIÓ DE JOAO OLIVEIRA A L'ASSEMBLEA NACIONAL


(Publico la internvenció íntegra per a que si algun lector que connegui el portuguès millor que jo vol verificar i corregir la meva traducció, ho pugui fer i em pugui enviar esmenes de millora)


INTERVENÇÃO DE JOÃO OLIVEIRA NA ASSEMBLEIA DE REPÚBLICA
Sobre a segunda renovação da Declaração Estado de Emergência
16 Abril 2020

Senhor Presidente,
Senhor Primeiro-Ministro,
Senhoras e senhores Deputados,
A realidade confirma que eram justas e acertadas as razões que levaram o PCP a distanciar-se da declaração do estado de emergência.
No momento em que se discute a sua segunda renovação, são evidentes três conclusões. A primeira, a de que esta decisão se tem revelado desnecessária e desproporcional no combate de saúde pública contra a epidemia. A segunda, a de que se trata de uma decisão que continua a servir de pretexto para impor aos trabalhadores os mais diversos abusos, arbitrariedades e violações dos seus direitos, ao mesmo tempo que dá cobertura à acumulação de lucros de grupos económicos. A terceira, a de que se está a instalar um sentimento de banalização do estado de emergência que é incompatível com a gravidade de uma decisão em que está em causa a suspensão ou restrição de direitos, liberdades e garantias dos cidadãos.
A constatação desta realidade e do percurso que se tem verificado desde que o estado de emergência foi decretado justificam que o PCP vote contra a sua renovação.
O percurso verificado nas últimas semanas com as medidas de saúde pública decretadas, o seu cumprimento generalizado pelos portugueses e os resultados positivos alcançados confirmam hoje que a declaração do estado de emergência foi desnecessária e desproporcional.
As medidas de contenção são necessárias, o estado de emergência para as impor é que não.
O combate à epidemia não depende do estado de emergência. As decisões mais relevantes que, acertadamente, foram tomadas para fazer frente à epidemia já tinham enquadramento na lei e foram, aliás, decididas antes ou à margem dos decretos do estado de emergência.
Os portugueses não ficaram à espera do estado de emergência para cumprir as medidas de saúde pública e cumpriram-nas antes mesmo de ele ser decretado. A realidade das últimas semanas frustrou as intenções securitárias daqueles que sonhavam ser necessário impor pela força o cumprimento de regras que os portugueses observaram voluntariamente e de forma generalizada.
A mobilização e o esforço pedidos aos profissionais das forças e serviços de segurança e da proteção civil foi muito para lá do que era necessário, teve consequências negativas na sua exposição ao risco epidémico e terá consequências futuras no desgaste destes profissionais.
O fim do estado de emergência não significa o fim das medidas sanitárias de contenção nem da verificação do seu cumprimento. Significa que nada disso é decidido de forma desnecessária ou desproporcional face à realidade e ao desenvolvimento da situação epidemiológica.
Simultaneamente, o estado de emergência continua a ser pretexto para uma ofensiva contra os direitos dos trabalhadores, com a imposição de todo o tipo de abusos e arbitrariedades, e dando cobertura ao caminho de agravamento da exploração e do empobrecimento dos trabalhadores e acumulação de lucros de económicos, incluindo com a apropriação de recursos públicos.
O Governo bem pode fazer declarações de intenções dizendo que recusa o regresso da política de “austeridade” mas ela está aí, na vida dos trabalhadores imposta pelo patronato. As declarações do Governo de nada servem se, na prática, o estado de emergência continuar a ser o pretexto para fazer desaparecer emprego e direitos dos trabalhadores, para despedir abusivamente, para impor férias forçadas, para cortar salários ou impor a desregulação dos horários de trabalho com os bancos de horas e outros artifícios existentes na legislação laboral.

O Governo bem pode fazer declarações de intenções sobre a mobilização dos recursos nacionais para enfrentar as consequências económicas do combate à epidemia e para assegurar as necessidades do povo e do país. Essas declarações de nada servem se os grupos económicos da distribuição continuarem a arruinar os produtores com o esmagamento dos preços que estão a impor; se os grupos económicos do sector da energia e dos combustíveis continuarem a fixar os preços sem qualquer controlo nem consideração do impacto que isso tem na vida do país e na economia nacional; se a banca continuar ao serviço dos grupos económicos como carrasco das MPME e das famílias, recusando acesso ao crédito ou impondo condições ruinosas; ou ainda se os grupos económicos puderem continuar a decidir distribuir dividendos aos accionistas, decisões particularmente escandalosas quando se trata de grupos económicos cujo lucro é feito em Portugal mas cujos impostos são pagos na Holanda, engrossando o orçamento do estado de países cujos governos desprezam as dificuldades do povo português.

A renovação do estado de emergência significará manter o pretexto de todos estes desenvolvimentos negativos para os trabalhadores e para a situação económica e social do país.
Senhor Presidente,
Senhor Primeiro-Ministro,
Senhoras e senhores Deputados,
A declaração do estado de emergência não pode ser banalizada porque está em causa a suspensão ou restrição de direitos, liberdades e garantias dos cidadãos.
Afirmámos na primeira discussão e insistimos que a declaração do estado de emergência não deve ser decidida em função de considerações abstratas ou teóricas, exige a verificação fundamentada da existência de um quadro excepcional que possa justificar tal decisão e das medidas que em concreto se identifique que só podem ser concretizadas a partir dessa declaração.
A sua sucessiva renovação, indiferentemente às condições e resultados da sua execução anterior, instala a ideia democraticamente perigosa da irrelevância da suspensão ou restrição de direitos, liberdades e garantias.
Isso torna-se ainda mais preocupante quando se constata, a partir da realidade nacional, que não é no estado de emergência que se encontra a resposta para o combate à epidemia, muito menos a solução para os problemas nacionais.
É por tudo isto que o PCP votará contra a renovação do estado de emergência.
Disse.