dijous, 9 d’abril del 2009

Gran Hotel Abismo

Por György Lukács


Cada día se hace más evidente que los problemas del capitalismo decadente se vuelven insolubles. Permanentemente se amplían los sectores de la mejor parte de la intelectualidad que ya no pueden taparse los ojos ante esta pesadilla, ante la imposibilidad de resolver aquellos problemas cuya solución es la base vital específica de estos sectores y cuya respuesta conforma la base material y espiritual de su existencia. Precisamente la parte más seria y mejor de esos sectores llega hasta aquel abismo que permite percibir la insolubilidad de estos problemas. Al borde del abismo desde el que se divisa la doble perspectiva: por un lado, el callejón sin salida intelectual, la anulación de la propia existencia intelectual, la caída en el abismo de la desesperación; del otro lado el salto vitale hacia el campo del proletariado revolucionario, el salto vitale hacia el futuro luminoso. Esta elección es de una extraordinaria complejidad para un productor literario, precisamente, en cualquier circunstancia. Porque, para lograr dar el salto, tales productores deben transformarse espiritualmente en un grado mucho mayor que cualquier otro sector de la sociedad.
El Gran Hotel “Abismo” ha sido dispuesto –sin intención– para dificultar todavía más este salto. Ya hemos hablado aquí del confort material, por supuesto relativo, que la burguesía parasitaria del período imperialista puede ofrecer a sus opositores ideológicos. Pero la relatividad de este confort material, su austeridad e inseguridad en comparación con aquello que la burguesía ofrece a sus alcahuetes ideológicos directos, cuenta también entre los elementos del confort espiritual. Refuerza la ilusión de la independencia respecto de la burguesía, de “estar por encima de las clases”, la ilusión del propio heroísmo, de la propia disposición para el sacrificio, la ilusión de haber roto ya con la burguesía, con la cultura burguesa, y todo esto cuando todavía se está con ambos pies sobre terreno burgués.
El confort espiritual del Hotel se concentra en la estabilización de estas ilusiones. Se vive aquí en la más exuberante libertad espiritual: todo está permitido; nada escapa a la crítica. Para cada tipo de crítica radical –dentro de los límites invisibles– hay habitaciones especialmente diseñadas. Si alguien quiere fundar una secta en busca de una mágica solución ideológica para todos los problemas de la cultura, allí encontrará a su disposición salas de reunión destinadas a este propósito. Si uno es un “solitario” que, solo e incomprendido por todos, busca su propio camino, allí recibirá una habitación extra especialmente diseñada en la que, rodeado por toda la cultura del presente, puede vivir “en el desierto” o en la “celda monástica”. El Gran Hotel Abismo se presta para todos los gustos y está acondicionado previsoramente para todas las orientaciones. Toda forma de embriaguez intelectual, pero también toda forma de ascetismo, de autoflagelación, está igualmente permitida; y no solo permitida, sino que hay allí bares equipados con gran esplendor, que cuentan con instrumentos y aparatos de tortura fabricados con excelencia para esta necesidad. Y no solo para la soledad; también está equipado para la sociabilidad de todo tipo. Cada uno, sin ser visto, puede ser testigo de la actividad de cualquier otro. Todos pueden tener la satisfacción de representar el único ser sensato en una Torre de Babel de la locura universal. La danza macabra de las cosmovisiones que tiene lugar cada día y cada noche en este hotel se vuelve, para sus habitantes, una agradable y excitante banda de jazz, con cuya música pueden recuperarse luego de la agotadora cura del día. ¿Deberíamos asombrarnos de que muchos intelectuales, al final de un camino agotador y desesperante, se contenten con dar cuenta de los problemas insolubles de la sociedad burguesa desde un punto de vista burgués; de que, al llegar al borde de este abismo, prefieran instalarse con comodidad en este hotel antes que quitarse sus resplandecientes vestidos y atreverse a dar el salto vitale por encima del abismo? ¿Deberíamos asombrarnos de que este hotel, lujosamente equipado para las cumbres más elevadas de la intelectualidad, tenga por todas partes sus copias más provincianas y menos lujosas en el interior de la intelectualidad y de la pequeñoburguesía?
En la sociedad burguesa de nuestros días, hay toda una serie de transiciones que van desde las bandas de jazz, orquestadas con refinamiento, de la danza macabra de las cosmovisiones, hasta los coros ordinarios y los gramófonos de los bares auténticos, donde también se bebe y tienen lugar las danzas macabras de las cosmovisiones burguesas, la mayoría de las veces, de un modo por completo inconsciente para el pequeñoburgués que está presente.
Fragmento de Gran Hotel Abismo, artículo escrito por Lukács en pleno ascenso del nazismo pero no publicado en vida del autor, ahora traducido al castellano e incluido en este volumen, y también con traducción de Vedda.

Un tal Lukács


Por Hugo Salas
Dominada por las dos grandes guerras y la posibilidad (frustrada) de una revolución internacional, o cuanto menos europea, la primera parte del siglo XX fue generosa en destinos épicos, aun entre intelectuales, usualmente tan poco dispuestos al despliegue de la fuerza. Lejos de la preceptiva clásica –y bajo el influjo, tal vez, del último aliento romántico–, durante aquellos años se escribió en el exilio, al borde de la muerte y con las armas en la mano, pero muy pocos lo hicieron, además, desde una participación activa en la vida política gubernamental. Comprometerse no implicaba, en sí, ensuciarse las manos con el vulgar desarrollo de la historia, salvo para unos pocos, como György Lukács.
Nacido en 1885, este hijo de un prominente banquero judío de Budapest, filósofo y crítico literario de formación alemana, se convierte al comunismo (lo suyo no fue una mera adhesión) hacia fines de la I Guerra Mundial. A diferencia de otros colegas de su tiempo, debió entender que un pensamiento marxista no podía ir disociado del porvenir del socialismo como realización concreta, y por ello ya en 1919 participa del fugaz levantamiento húngaro, primero como subcomisario del pueblo, luego titular del Ministerio de Educación y más tarde comisario político de la Quinta División Roja. En un siglo donde la mayoría de los grandes teóricos marxistas piensa el socialismo desde afuera, como pura utopía o apuesta al porvenir, Lukács se anima a pensar una política cultural interna (la otra excepción sería Gramsci, lamentablemente reducido al encierro).
Exiliado en Viena entre 1920 y 1929 tras el aplastamiento de la rebelión, publica allí dos de sus obras mejor conocidas: Teoría de la novela e Historia y conciencia de clase. Este último, debido a sus audaces reinterpretaciones hegelianas de puntos especialmente sensibles de la teoría de Marx (como la relación entre base y superestructura), genera hondo malestar en la ortodoxia, provocando duras críticas durante el V Congreso Mundial de la Internacional Comunista. Su autocrítica pública no se hace esperar, y tampoco será la última (de hecho, en 1967, cuatro años antes de morir, escribirá un duro e interesante prólogo para la edición española). Más tarde emigra a Moscú, donde permanece hasta el fin de la pesadilla fascista y formula una muy personal teoría estética del realismo (que muchos leen en consonancia con el realismo socialista impuesto por Stalin), que le vale una durísima respuesta de Adorno.
Estos datos, sin mayores precisiones, han contribuido a generar una imagen de Lukács (muy difundida dentro de la academia argentina) como un filósofo de primera línea que termina abjurando de su talento para someterse a los dictámenes soviéticos; un burócrata. Más allá de no concordar con la evidencia histórica (la relación del filósofo con el Partido distó mucho de ser pacífica, tanto que en 1956 participará de la revolución de Nagy, que procuraba implantar en Hungría un socialismo de corte democrático), esta interpretación ha permitido que se ignore su producción posterior a Historia y conciencia de clase (en particular, su monumental Estética y la póstuma Ontología del ser social), así como también las válidas objeciones estrictamente filosóficas que el pensador supo formular a aquellas obras de juventud, escritas aún desde un conocimiento muy imperfecto de la obra de Marx.
Es justamente ese hueco en el espacio de las lecturas españolas el que procuran llenar las compilaciones de Antonino Infranca y Miguel Vedda, miembros de la Sociedad Internacional György Lukács, comprometida con la preservación de su legado. El último volumen, György Lukács: ética, estética y ontología, abre con un interesante abanico de textos inéditos que van desde 1922 (“Origen y valor de la obra poética”) hasta 1970 (“Marx y Goethe”), entre los que se destaca “Gran Hotel Abismo”, escrito en 1933. Si bien es preciso situarlo en un contexto de juventud, donde el filósofo rechaza la cultura burguesa y la socialdemocracia en bloque (actitud muy distinta de la que rige, por ejemplo, “Marx y Goethe”, última pieza de la antología), en la caracterización que allí hace de ciertos intelectuales burgueses como individuos prestos a criticar el capitalismo siempre que esto no implique abandonar sus comodidades, sus dádivas, Lukács parece responder de antemano, con gran clarividencia, a quienes hoy lo tildan de burócrata. En efecto, ¿qué posibilidades había, en plena guerra mundial, de sostener cualquier apuesta por el socialismo fuera del bloque soviético?
“A modo de comparación, es muy útil ver qué pasa en Brasil”, reflexiona Vedda. “Allí, Lukács es un clásico. Ocurre que entre ellos la costumbre es procurar desarrollos originales, adaptar los aportes de los distintos pensadores marxistas a la realidad brasileña. Así, buena parte de sus grandes críticos literarios son no sólo marxistas sino en particular lukacsianos. La tradición argentina, por el contrario, importa versiones armadas, y en el caso de Lukács se contentó con la difundida por Adorno durante su exilio en Estados Unidos. Eso, sumado al desinterés por las teorías marxistas en el campo de los estudios literarios, complotó para que Lukács permaneciera casi desconocido en la Argentina, situación que recién cambia con el gran vuelco de 2001, donde muchos estudiantes vuelven a interesarse por el marxismo.”
Otra explicación del desinterés, no vislumbrada por su compilador, radica seguramente en su prosa escueta, severa y disciplinada, muy distinta de los alardes estilísticos que la escuela francesa terminará de imponer en la segunda mitad del siglo XX e incluso del tono brillante de algunos contemporáneos como Adorno y Benjamin.
Según Vedda, la lectura errónea lleva a muchos a considerar a Lukács como un teórico del realismo socialista, “cuando en realidad, en sus trabajos sobre realismo y en particular la novela histórica, nunca se refiere a ningún escritor del realismo socialista salvo a Gorki, que por otra parte difiere mucho de los postulados de la era stalinista”. Al igual que se desprende del emotivo artículo de Agnes Heller, “El fundador de escuela”, que da inicio a la segunda parte del libro, consagrada a trabajos de especialistas, Vedda pone de relieve la peculiar hibridación, en la vida del filósofo, entre rigor intelectual y coherencia ideológica: “Lukács nunca dejó el ámbito del socialismo real, y esto lo llevó a ir tomando distintas decisiones. De hecho, después de la revolución de Nagy fue deportado a Rumania y permaneció expulsado del Partido Socialista Húngaro de los Trabajadores hasta 1969, cuando lo rehabilitaron. Conoció los campos de concentración stalinistas; es más, el suyo es el único caso de un intelectual al que hubo que secuestrar de un campo para poder salvarlo, porque se negaba a fugarse mientras hubiera otros camaradas detenidos”. Luego de su rehabilitación, que implicó el cese de los ataques dirigidos contra su persona desde Hungría, la RDA, la Unión Soviética y otros países del este, recibe sendos doctorados honoris causa en Zagreb y Gante. En 1970 le conceden el premio Goethe, pero también le diagnostican el cáncer que habría de terminar con su vida en poco menos de un año. En su departamento se encontraron varios manuscritos inéditos, sobre todo de juventud, y –como era costumbre también de la época– una nutrida correspondencia.

dimecres, 8 d’abril del 2009

“SABADELL ENTRE DUES GUERRES MUNDIALS, 1914-1945”.


Estimats amics, estimades amigues: el proper DIMARTS 14 d'ABRIL 2009, a les 20 hores, al Casal Pere Quart de Sabadell, es desenvoluparà la VUITENA CONFERÈNCIA del cicle “Els orígens del futur. Elements de republicanisme”, organitzat per l'Associació Sabadell per la República i l'Aliança Francesa, amb la col·laboració del Departament d'Història Moderna i Contemporània de la UAB [NOTEU QUE AQUESTA VEGADA LA CONFERÈNCIA NO ÉS A LES 19 HORES, SINÓ A LES 20 HORES].

Aquesta conferència serà pronunciada per MARTÍ MARIN, i es titula “SABADELL ENTRE DUES GUERRES MUNDIALS, 1914-1945”. En el període d'entre-guerres la ciutat de Sabadell es convertí en un reducte incontrovertible de les esquerres republicanes, sindicalistes i, progressivament, també catalanistes. La derrota política dels sectors conservadors i autoritaris fou absoluta, tant al carrer com a les urnes. Però la derrota militar de la II República posà la ciutat el 1939 a les mans d'una minoria que acabava de descobrir el feixisme i assajà d'instalar-s'hi còmodament, tot somiant amb un món nou que havia de venir de la mà de Franco, de Mussolini i de Hitler.

MARTÍ MARIN,  Doctor en Historia, és professor del Departament d'Història Moderna i Contemporània de la Universitat Autònoma de Barcelona. Està especialitzat en el període franquista, en l'analisi de les migracions a Catalunya i en l'estudi polític de la ciutat de Sabadell durant tota l'època contemporània. Entre els seus llibres més coneguts figuren Els Ajuntaments Franquistes a Catalunya. Política i administració municipal, 1938-1979Catalanisme, clientelisme i franquisme. Josep Maria de Porcioles;Història del franquisme a Catalunya. Ha dirigit el volum La Guerra Civil a Catalunya. Els papers de Salamanca, i ha publicat nombrosos artícles en revistes especialitzades i capítols en obres col·lectives, com ara El catalanisme conservadorHistòria, política, societat i cultura dels Països CatalansLes ruptures de l'any 1939Nou Estat, nova política, nou ordre social. Feixisme i franquisme en una perspectiva comparada.

dijous, 2 d’abril del 2009

SYLVAIN MARÉCHAL:EL MANIFIESTO DE LOS IGUALES*

SYLVAIN MARÉCHAL:
EL MANIFIESTO DE LOS IGUALES*
1796. Francia.
Tras la caída del gobierno jacobino que -según dicen los libros de texto- se
caracterizó por “el terror”... el orden de los negocios programa la extensión
de su ley a todos los rincones de la joven república francesa: ciudadanía
y seguridad, prosperidad y orden; tales son -en la práctica- las
consignas.
Un pequeño grupo de intelectuales y activistas, con Babeuf a la cabeza,
decide no resignarse... y prepara una revolución. La revolución de los
iguales. Sylvain Marechal escribió el manifiesto que llamaba a la revuelta.
He aquí ese manifiesto; esa llamada.
¡La Igualdad! ¡Primer deseo de la naturaleza, primera necesidad del hombre y principal
vínculo de cualquier asociación legítima! ¡Pueblo de Francia! ¡Tu no has sido más favorecido
que las demás naciones que malviven en este desafortunado mundo!... Siempre y
en todas partes la pobre especie humana confiada a antropófagos más o menos hábiles
sirvió de juguete de todas las ambiciones, de pasto de todas las tiranías. Siempre y en
todas partes se adormeció a los hombres con bellas expresiones: nunca y en ningún
lugar obtuvieron, junto a la palabra, la cosa. Desde tiempo inmemorial se nos repite de
manera hipócrita que los hombres son iguales y desde tiempo inmemorial la más
degradante y monstruosa desigualdad pesa insolentemente sobre el género humano.
Desde que hay sociedades civiles, el más bello patrimonio del hombre es reconocido sin
contradicción, pero aún no ha podido realizarse ni una sola vez: la igualdad no ha sido
más que una bella y estéril ficción de la ley. Hoy, cuando es reclamada con voz más
fuerte, se nos responde: ¡callaos, miserables! La igualdad real es sólo una quimera; contentaos
con la igualdad condicionada; sois todos iguales ante la ley. Chusma ¿qué más
necesitáis?
¿Que qué más necesitamos?
Legisladores, gobernantes, ricos propietarios, escuchad ahora vosotros.
Somos todos iguales ¿no es eso? Nadie niega ese principio porque, salvo si se padeciese
locura, no podría decirse en serio que es de noche cuando es de día.
Pues bien, a partir de ahora pretendemos vivir y morir iguales, como hemos nacido;
queremos la igualdad real o la muerte; eso es lo que necesitamos.
Y tendremos esa igualdad real, no importa a qué precio. ¡Maldito sea quien se oponga a
ese deseo expreso!
La revolución francesa es sólo la precursora de una revolución mucho más grande,
mucho más solemne, y que será la última.
El pueblo ha pisoteado el cadáver de los reyes y los curas que se aliaron contra él: hará
lo mismo con los nuevos tiranos, con los nuevos políticos mojigatos sentados en el lugar
de los antiguos.
¿Que qué necesitamos además de la igualdad de derechos?
Necesitamos que esa igualdad no sólo esté escrita en la Declaración de derechos del
hombre y del ciudadano; la queremos entre nosotros, bajo el techo de nuestras casas.
Aceptamos cualquier cosa por ella, empezar de cero para obedecer a ella sólo. ¡Perezcan
todas las artes, si es preciso, mientras nos quede la igualdad real!
Legisladores y gobernantes que tenéis tan poco talento como buena fe, propietarios
ricos y sin entrañas, en vano tratáis de neutralizar nuestra sagrada acción diciendo: lo
único que hacen es reproducir esa ley agraria pedida ya más de una vez antes de ellos.
Calumniadores, callaos vosotros y, en el silencio de la confusión, escuchad nuestras
pretensiones dictadas por la naturaleza y basadas en la justicia.
La ley agraria o el reparto de los campos fue el deseo inmediato de algunos soldados sin
príncipe, de algunos pueblos primitivos movidos por su instinto más que por la razón.
Tendemos hacia algo más sublime y más equitativo, ¡el bien común o la comunidad de
bienes! No más propiedad individual de las tierras; la tierra no es de nadie. Reclamamos,
queremos, el goce comunal de los frutos de la tierra: esos frutos son de todos.
Declaramos que no podemos soportar por más tiempo que la inmensa mayoría de los
hombres trabaje y sude al servicio y para en disfrute de la más ínfima minoría.
Mucho menos de un millón de individuos, y durante demasiado tiempo, dispone de lo
que corresponde a más de veinte millones de sus semejantes, de sus iguales.
¡Que cese de una vez este gran escándalo que nuestros descendientes no querrán creer!
Que desaparezcan de una vez las escandalosas distinciones entre ricos y pobres, grandes
y pequeños, amos y lacayos, gobernantes y gobernados.
Que no haya entre los hombres más diferencia que las de la edad y el sexo. Puesto que
todos tienen las mismas necesidades y las mismas facultades, que haya para ellos una
única educación, un único sustento. Si se contentan con un solo sol y con mismo aire
para todos ¿por qué no habría de ser suficiente la misma porción y la misma calidad e
alimentos para cada uno de ellos?
Pero los enemigos del más natural de los órdenes de cosas que se pueda imaginar gritan
ya contra nosotros. Desorganizadores y rebeldes, nos dicen, sólo queréis masacres y
botín.
¡PUEBLO DE FRANCIA!
No perderemos el tiempo contestándoles, pero te diremos que la sagrada acción que
organizamos no tiene más objetivo que poner fin a las disensiones civiles y a la miseria
pública.
Nunca ha sido concebido y puesto en marcha un propósito mayor. De tarde en tarde,
algunos hombres de talento, algunos sabios, han hablado de ello en voz baja y temblorosa.
Ninguno de ellos tuvo el coraje de decir la verdad completa.
Ha llegado el momento de las grandes medidas. El mal está en su punto más alto;
cubre la faz de la tierra. El caos, con el nombre de política, reina en ella desde hace
demasiados siglos. Que todo retorne al orden y vuelva a su lugar.
¡Que todos los elementos de la justicia y la felicidad se organicen ante la llamada de la
igualdad!
Ha llegado el momento de fundar la República de los Iguales, ese gran hospicio abierto
a todos los hombres. Han llegado los días de la restitución general. Familias quejumbrosas,
venid a sentaros a la mesa común levantada por la naturaleza para todos sus
hijos.
¡PUEBLO DE FRANCIA!
¡La más pura de las glorias te estaba reservada! Sí; tu debes ser el primero en ofrecer al
mundo ese conmovedor espectáculo.
Viejas costumbres, antiguas prevenciones, querrán de nuevo poner obstáculos al establecimiento
de la República de los Iguales. La organización de la igualdad real, la única
que responde a todas las necesidades, sin provocar víctimas, sin que cueste grandes
sacrificios, puede que de entrada no le guste a todo el mundo.
El egoísta, el ambicioso, temblará de rabia. Los que poseen injustamente clamarán que
es injusticia. Los goces exclusivos, los placeres solitarios, los acomodos personales provocarán
fuerte rechazo a algunos individuos hastiados de los sufrimientos ajenos. Los
amantes del poder absoluto, los viles secuaces de la autoridad arbitraria replegarán con
pena sus orgullosas cabezas bajo el nivel de la igualdad real. Su corta visión penetrará
con dificultad en la próxima llegada de una felicidad común, pero ¿qué pueden algunos
millares de descontentos contra una masa de hombres, todos ellos felices y sorprendidos
de haber buscado tanto tiempo una felicidad que tenían al alcance de la mano?
Inmediatamente después de esta verdadera revolución, se dirán extrañados: ¡qué cosa!
¿La felicidad común dependía de tan poco? No teníamos más que quererla. ¡Por qué no
la habremos querido antes! Sin duda, con un sólo hombre en la tierra que sea más rico,
más poderoso que sus semejantes, que sus iguales, el equilibrio se rompe; el crimen y la
desdicha se hacen presentes.
¡PUEBLO DE FRANCIA!
¿En qué signo, a partir de ahora, debes reconocer la excelencia de una constitución?...
Aquella que, en su totalidad, reposa sobre la igualdad de hecho es la única que puede
convenirte y satisfacer todos tus deseos.
Las constituciones aristocráticas de 1791 y de 1795 remachaban tus cadenas en lugar de
cortarlas. La de 1793 era un gran paso hacia la igualdad real; nunca antes nos habíamos
acercado tanto a ella; pero aún no llegaba al objetivo y no acometía en absoluto la tarea
de la felicidad común que, sin embargo, consagraba solemnemente como un gran principio.
¡PUEBLO DE FRANCIA!
Abre los ojos y el corazón a la plenitud de la felicidad: reconoce y proclama con nosotros
la República de los Iguales.


* Traducción de Juan Pedro García del Campo.

divendres, 27 de març del 2009

UNA REPÚBLICA CATALANA AL 1794? LA PROPOSTA DE COUTHON.


Estimats amics, estimades amigues: el proper DIMARTS 31 de MARÇ 2009, a les 19 hores, al Casal Pere Quart de Sabadell, es desenvoluparà la SETENA CONFERÈNCIA del cicle “Els orígens del futur. Elements de republicanisme”, organitzat per l'Associació Sabadell per la República i l'Aliança Francesa, amb la col·laboració del Departament d'Història Moderna i Contemporània de la UAB.

Aquesta conferència serà pronunciada per JOAN TAFALLA, i es titula UNA REPÚBLICA CATALANA AL 1794? LA PROPOSTA DE COUTHON. La política internacional també marcà la diferencia entre girondins imontagnards. Mentre els primers consideraven la guerra revolucionària i de conquesta com a mitjà legítim de defensa de França i de la jove revolució, els montagnards, al menys els robespierristes, consideraven que la revolució no podia ser exportada a punta de fusell. Bona prova d’això fou la proposta de República catalana feta per Couthon en nom del Comité de Salut Public. Una proposta que no prosperà per manca de temps.

JOAN TAFALLA és historiador, i ha publicat un estudi sobre la depuració de la força de treball a Sabadell en el primer franquisme. Ha traduït l’antologia de discursos i escrits de Robespierre. Actualment escriu la seva tesi doctoral sobre “Sentit comú, ètica y política. Coupé de l’Oise, capellà i muntanyenc. 1737- 1809”. És una tesi en co-tutela entre la UAB i la Universitat Dénis Diderot de Paris.

En nom del secretariat de Sabadell per la República us saluda cordialment 

Guillermo Lusa.

dimecres, 25 de març del 2009

Manuel Moreno Mauricio


Manuel Moreno Mauricio*
1908-2008
Manuel Moreno Mauricio va néixer a Vélez-Rubio (Almeria) l’any 1908. Es traslladà a Catalunya en el període de forta corrent migratòria que durant els anys vint va empènyer a milers d’andalusos orientals i murcians a cercar una nova vida a les zones industrials més desenvolupades de Espanya i s’establí a Badalona on va aprendre l’ofici de mecànic ajustador. Manuel Moreno s’integrà ràpidament en la seva nova ciutat, aprèn a parlar el català, ingressa a la CNT que durant els anys trenta fou el sindicat obrer majoritari, participa activament en el món de l’esport sent fundador de la Unió Gimnàstica i Esportiva de la que va ser president.El seu afany de conèixer i la lectura de textos de les diverses corrents ideològiques imperants a l’època el van apropar al socialisme i amb ell al marxisme, i en esclatar la Guerra Civil va ingressar a la UGT i al PSUC –recentment fundat- convençut de que calia per damunt de tot guanyar la guerra per a la República abans que esmerçar esforços inútils en una revolució abocada al fracàs.Badalona fou un dels centres neuràlgics de la indústria de guerra on la concentració metal•lúrgica va ser molt important ja .A finals de 1937 o principis de 1938, després dels Fets de Maig, Manuel Moreno Mauricio va ser nomenat delegat de la Generalitat a la col•lectivització metal•lúrgica de Badalona, participant activament en la reorganització i la planificació de la producció industrial del darrer període de la Guerra.En acabar la guerra Moreno, amb 31 anys deixa Badalona, on hi restaran la seva dona i el seu fill. Marxa cap a l’exili a França. Internat al camp de concentració d’Argelès, on esdevé ben aviat responsable d’intendència, posteriorment es traslladà a París on va reprendre contacte amb la organització dels comunistes catalans i espanyols.En esclatar la guerra europea s’integrà a les FFI (Forces Françaises de l’Interieur) del centre de França on va participar activament en les accions de la resistència. Una vegada alliberada París dirigeix els seus esforços en la reorganització del PSUC i el PCE, i a Toulouse impulsa, juntament amb el metge Josep Bonifaci entre d’altres, l’Hospital Varsòvia el centre mèdic destinat a reagrupar els espanyols resistents antifeixistes ferits i supervivents dels camps de concentració nazis.En iniciar la guerra freda les activitats dels comunistes espanyols a França foren il.legalitzades i van haver de passar a la clandestinitat, és aleshores –octubre de 1946- quan Moreno Mauricio es enviat a Espanya junt amb d’altres companys per reorganitzar “l’Agrupación Guerrillera de Levante”, el maquis que actuava a València i Terol i que fou el grup armat més important dels que van combatre el règim franquista després de la Guerra Civil. Amb identitat falsa –a voltes Teo o Felip-, Moreno s’instal•la en una pensió de València i es farà passar per corredor de comerç. Forma part del comitè regional de València del PCE, el nucli polític que dirigeix la guerrilla.El gener de 1947,fou delatat i va caure en mans de la policia juntament amb altres companys. Foren torturats i finalment condemnats a mort per un Consell de Guerra. De les cinc condemnes de mort van ser executades tres, les altres dues van convertir-se en cadena perpètua, una d’elles per Manuel Moreno.De la presó de València va passar al “Penal de Burgos” com l’anomenaven els interns. Disset anys va passar Moreno empresonat a Burgos, el centre penitenciari que aplegava la majoria dels presos polítics amb llargues condemnes, i allí dins va resseguir la seva acció política participant en la organització clandestina de la presó i en les activitats de formació dels presos, allò que va arribar a anomenar-se “Universitat de Burgos”.L’any 1954 Joan Comorera secretari i fundador del PSUC “expulsat” i acusat de titiste per el comunisme oficial espanyol i català, ingressà malalt a la presó on es retrobà amb els seus antics companys de militància, i és allí on Manel Moreno va convèncer-los que, digues el que digues la direcció del partit, Comorera havia de ser tractat com un pres polític més, com el que era,un comunista i lluitador antifranquista.Moreno va aconseguir que Comorera fos ingressat a l’infermeria de la presó anant a visitar-lo diàriament i acompanyant-lo el dia de la seva mort el 8 de maig de 1958. Comorera fou el primer pres enterrat al penal civilment i el seu fèretre va desfilar davant dels presos formats que li retien homenatge. L’any 1964 Manuel Moreno Mauricio surt en llibertat després de disset anys de condemna i rebutja el suggeriment del PSUC d’exiliar-se a París amb la família, decideix tornar a Badalona amb la seva dona i el seu fill. Treballa com a comptable d’una empresa de la construcció i algunes nits arrodoneix el salari fent de vigilant d’obra. Dedica els seus esforços a la família, la seva dona té una salut delicada i el seu fill emmalalteix d’una infermetat muscular degenerativa, però tot plegat no l’aparta, en la mesura de les seves possibilitats de l’activitat política clandestina, participant en cèl.lules “especials” del PSUC dirigides a captar el suport d’intel.lectuals i professionals per a la lluita antifranquista.Mort el dictador, Moreno va ser detingut per la Policia en la última operació a gran escala contra el PSUC i passa uns mesos a la Model. Va viure apassionadament els primers anys de reconstrucció democràtica malgrat els esdeveniments familiars, la tràgica mort del seu fill i l’estat cada vegada més delicat de la seva dona, Moreno va acceptar aleshores la presidència de la comissió de control i garanties del PSUC , organisme irrellevant en situacions ordinàries, però d’una notable importància en un partit que aleshores anava irremissiblement cap a la ruptura.Va morir, sense carnet, amb amics a les dues bandes, el gener de 1983 i les seves despulles van ser acompanyades en silenci i respecte per aquells que no feia gaire s’havien enfrontat tot fent miques el PSUC, el partit en el qual havia lluitat per aconseguir els ideals en els que creia: la llibertat, el socialisme i Catalunya.El seu bon amic, el poeta Josep Gual va calificar la trajectòria vital de Manuel Moreno Mauricio com “Una prodigiosa i magistral lliçó d'humanisme"
Carles Sagués

diumenge, 22 de març del 2009

Un museu tèxtil també del treball femení


Virginia Domínguez
Regidora del Grup Municipal d'Entesa per Sabadell

Amb motiu de la commemoració del 8 de març, Dia Internacional de la Dona Treballadora, apareixen arreu articles i notícies sobre el paper de les dones en la construcció de la societat i les diverses problemàtiques que afecten específicament les dones. En aquest context són també habituals les referències a la incorporació de les dones al món laboral, obviant sovint la històrica presència de treballadores en diferents sectors industrials, com ara la indústria tèxtil.

El cas de Sabadell és ben conegut. Des dels inicis de la industrialització les dones sabadellenques van participar en aquest procés. De fet van ser al voltant de la meitat de la mà d'obra de la indústria llanera fins ben entrat el segle XX. Filadores, teixidores, passadores, ordidores, cosidores... per citar només els oficis de més qualificació, van treballar de valent a les fàbriques tèxtils, en quadres de drapaires o a domicili.

Per documentar aquest treball i per donar-lo a conèixer a les generacions més joves, ara fa 10 anys, el 8 de març de 1999, es va inaugurar al Museu d'Història una exposició que duia el títol Dona i Treball tèxti. Sabadell, 1900-1960 i també es va editar el corresponent catàleg. Aquest catàleg va tenir el privilegi d'iniciar la col·lecció de publicacions del Museu Tèxtil de la Indústria Llanera, que llavors era un projecte engrescador. Una col·lecció que, com el propi projecte de museu, va caure en l'oblit en els successius governs de Manuel Bustos. Tant és així que d'aquell projecte queda poc més que un punt museístic al Vapor Buxeda. El Despatx Lluch, que havia de ser Centre de documentació, ara és la seu del Servei d'Atenció Ciutadana. El Molí de Sant Oleguer ha esdevingut un alberg juvenil. El Vapor Pissit, el centre de tota l'operació, resta abandonat amb alguna promesa poc ferma de convertir-lo en espai de les arts escèniques.

Tanmateix, per moltes persones de la ciutat, per molts homes i dones que van treballar a la indústria tèxtil sabadellenca i per molts altres que han entès el valor de conservar la memòria d'una indústria que va fer créixer la ciutat, per totes les persones que valoren l'empremta del tèxtil en la cultura sabadellenca, el projecte de Museu Tèxtil segueix sent vàlid.

Encara som a temps de recuperar la nostra memòria col·lectiva. Encara podem apostar per un museu de la indústria tèxtil llanera, que també seria una molt bona manera d'explicar a les generacions futures que les dones fa molt de temps que treballen.

Sabadell, 6 de març de 2009

http://www.entesa.org/articlespremsa2009.htm

TREBALL I FEIXISME


Estimats amics, estimades amigues: 

el proper DIMARTS 24 de MARÇ 2009, a les 19 hores, al Casal Pere Quart de Sabadell, es desenvoluparà la SISENA CONFERÈNCIA del cicle “Els orígens del futur. Elements de republicanisme”, organitzat per l'Associació Sabadell per la República i l'Aliança Francesa, amb la col·laboració del Departament d'Història Moderna i Contemporània de la UAB.

Aquesta conferència serà pronunciada per ALEJANDRO ANDREASSI, i es titula TREBALL I FEIXISME. El treball i la seva organització van ocupar un lloc central en la configuració dels sistemes de dominació en les dictadures feixistes, tant des del punt de vista dels seus objectius econòmics i militars com d'enginyeria social. En aquesta conferència es farà referència especialment al paper de l'organització del treball com a sistema de control i domini, així com a forma d'inclusió i exclusió en les estructures socials redissenyades pels feixismes.

ALEJANDRO ANDREASSI és professor d'Història Contemporània a la Universitat Autònoma de Barcelona. És autor de "Arbeit macht frei". El trabajo y su organización en el fascismo (Alemania e Italia) (Barcelona, 2004); La rebelión de los metecos. Conflictividad laboral y social en Buenos Aires, 1895-1910 (Barcelona, 1997) i Libertad también se escribe en minúscula. Anarcosindicalismo en Sant Adrià de Besòs, 1925-1939(Barcelona, 1996). Ha publicat articles sobre història de l'organització del treball, conflictivitat laboral i moviment obrer en revistes com ara Historia SocialIbero-Amerikanisches ArchivAyerL'Avenç Afers.

En nom del secretariat de Sabadell per la República us saluda cordialment Guillermo Lusa.

De la política educativa y la cosmovisión pedagógica del conseller catalán de Educación.









Dos argumentos más en torno a una dimisión no anunciada.

 SALVADOR LÓPEZ ARNAL, JOAQUÍN MIRAS, JOAN TAFALLA Y JORDI TORRENT BESTIT.

      Rosa Cañadell, la admirable y admirada portavoz del sindicato de enseñanza USTEC-STEs, ha dado cuenta[1] de los motivos que vertebran la convocatoria de huelga en la enseñanza pública en Catalunya el próximo 19 de marzo[2]: la inadecuada e incluso inadmisible política educativa del gobierno de la Generalitat, bajo la dirección del conseller Ernest Maragall, y, más en concreto, la nueva Ley General de Educación catalana. Cañadell apunta igualmente lo que es un clamor generalizado en el mundo educativo catalán: la petición-exigencia de dimisión del señor conseller. Además del muy negativo balance de sus planes y actuaciones, suele señalarse, con informados y contrastados argumentos, de su usual estilo autoritario: la nueva ley de educación, según han destacado irritados representantes políticos autorizados de los otros dos grupos que forman parte del gobierno tripartito catalán (ERC y ICV-EUiA), no fue consensuada ni siquiera discutida con esas fuerzas políticas aliadas, y esas mismas organizaciones han anunciado, por convicción, presión de sus bases o cálculos electorales ad hoc, la presentación de numerosas enmiendas al proyecto de Ley durante su tramitación parlamentaria, iniciativa que, desde luego, no garantiza modificación sustantiva alguna

Así, pues, según parece, el señor conseller y sus ayudantes  cocinaron la nueva Ley de Educación en solitario. Sin templar gaitas ni usar la usual cortesía entre aliados políticos, el señor Maragall, y el partido del que es dirigente, PSC-PSOE, han llevado la nueva ley al Parlament, y allí cuenta con el apoyo entusiasta, con mínima distancia teatralmente estudiada, de la responsable de Educació de CiU[3], y no es imposible, aunque las estrategias electorales jueguen aquí su papel, con el parcial apoyo del PP. Las razones son fáciles de entender: la escuela privada concertada catalana, gran parte en manos de instituciones religiosas, Opus Dei y organizaciones afines no excluidas, no sólo no va a perder un ápice de sus privilegios sino que es posible que sume aún más, todavía más, en un juego donde no todos  los sectores implicados pueden salir beneficiados. Parte del dinero público de la ciudadanía financia y financiará negocios privados con sus correspondientes idearios, algunos de ellos claramente anticonstitucionales cuanto menos -o además- en la práctica educativa del día al día. No sólo eso: la ley introduce la posibilidad de externalidades que ampliarían la intervención de empresas e intereses privados en la enseñanza (Escribimos “ampliarían” porque, como es sabido, algunos servicios, como la limpieza por ejemplo, son efectuados ya en colegios e institutos a través de empresas externas -¿por qué no en el futuro los servicios de conserjería, de administración, las bibliotecas, la seguridad si fuera el caso, el reciclaje lingüístico-cultural de alumnos recién llegados o las actividades de refuerzo fuera del horario escolar?-; la subordinación de los ciclos formativos a los intereses y horizontes empresariales, a través de los curricula escolares y la formación práctica en empresas, es pregonada con orgullo y satisfacción por los responsables correspondientes y la presencia de empresas privadas en la educación preescolar es mayoritaria o casi, cuanto menos en Catalunya[4].

Al conseller, así lo ha manifestado en más de una ocasión, no le importa en demasía la situación de desasosiego en que vive inmersa la comunidad educativa. La placidez de su sueño no se ha alterado. En su opinión, la situación de la escuela pública[5], no tiene nada que ver, ni sale perjudicada un protón ni siquiera un fotón extraviado, por el apoyo de las instituciones, de su gobierno en concreto, a la escuela privada concertada. Será que operará aquí el milagro de la multiplicación del manzano del saco de finanzas y medios: hay 10 manzanas en él, cinco para la pública, con necesidades abisales y crecientes, y cinco, así, por las buenas, destinadas a las privadas, muchas de ellas de tradición, estatus y modales exquisitos. La ayuda nasa secundaria a estas últimas, presentada o publicitada hace 30 años como provisional, subsidiaria y como tránsito momentáneo hacia un mayor dimensionamiento de la pública,  no dificulta, se nos dice, una mayor concentración de medios y apoyo a las escuelas e institutos públicos, especialmente en momentos de crisis y contención, cuando no recorte, del gasto social. ¿Cómo podría darse esta situación sin ninguna intervención milagrosa y multiplicativa?

     Esta nota aspira a transitar por este sendero, por el ámbito de la responsabilidad política del señor Maragall, y pretende añadir dos argumentos más que apoyen la justa (y urgente) dimisión de un conseller que ha provocado las dos (y seguramente la tercera) huelgas de enseñanza más importantes que ha tenido Catalunya en estos últimos treinta años y que deja tras de sí (o dejará tras de sí) como legado, nada más y nada menos, que la liquidación parcial de los estudios de bachillerato nocturno, el modo en que pudo estudiar el actual president de la Generalitat y personas que suscriben esta nota, supresión parcial que, por otra parte, es probable que acabe, tal como era el deseo inicial de la conselleria, en la desaparición completa del bachillerato nocturno en Catalunya y su transformación en estudios a distancia[6].

     Por lo demás, los dos argumentos que van a exponerse a continuación podrán parecer marginales pero es obligado advertir al lector que esa no es nuestra opinión ni intención: ambos nos parecen esenciales, tanto o más que muchas de las críticas que se han formulado con razón a la conselleria y que, aparentemente, tienen más alcance político, más proyección estratégica y más calado y profundidad críticas.

     El primer argumento nos lleva a una visita y a un comentario que no ha tenido rectificación posterior. El conseller de Educación, el señor Maragall, visitó hace un año y medio aproximadamente, lamentamos no poder ser más precisos, un instituto del centro de Barcelona próximo a l’Arc del Triumf, muy cercano al parque de la Ciutadella. En este centro se imparten estudios de ESO y Bachiller. Los alumnos, en su mayor parte, provienen de familias del casco antiguo de la ciudad, un barrio pegado al paseo donde el centro se ubica. Sus orígenes y el de sus familiares es diverso. Son muchas sus procedencias, sus carencias, sus dificultades lingüísticas, son enormes las injusticias a las que se han visto o se ven sometidos sus padres o tutores, quienes, en numerosos casos, no conocen bien nuestras lenguas ni pueden ayudar a sus hijos e hijas en tareas escolares por tiempo, costumbre o por no tener conocimientos suficientes. De hecho, no pueden o no suelen acudir a reuniones educativas  o de tutoría: sus horarios laborales, inacabables, lo dificultan; su desconocimiento de la situación les hace pensar que ese no es su territorio. Sienten que no pueden hacer más; sus preocupaciones esenciales son otras, sus necesidades son más perentorias. ¿Qué pueden sentir sus hijos e hijas en esas circunstancias, los alumnos del instituto del que les hablamos? Efectivamente: desamparo, falta de apoyo, rabia por las dificultades que encuentran en su aprendizaje, imposibilidad de resolver sus inevitables dudas en muchos casos, ausencia de puertas a las que llamar o acudir. No se quejan: saben que sus padres, madres o tutores no llegan, no pueden llegar donde no han podido, donde no se les ha dejado llegar.

     El conseller, en su visita a este centro de secundaria barcelonés, asistió a una clase de 4º de ESO, el último curso de la enseñanza secundaria obligatoria, el que permite proseguir con estudios de ciclos o de bachillerato, y les preguntó a los alumnos qué iban a hacer cuando acabaran los cursos obligatorios. Algunos no respondieron: o no sabían o seguramente pensaban en su incorporación laboral más o menos inmediata; otros hablaron de ciclos formativos de grado medio, y tres o cuatro, poco más del 15% de la clase, levantaron la mano para indicar que ellos -creemos que eran “ellas” en todos los casos- querían estudiar bachillerato.

 ¿Qué harían ustedes en un caso así si hubieran sido el conseller de Educació de un gobierno que se dice de izquierdas (insistimos: de Educació y en un gobierno de izquierdas) y que, por tanto, por tradición ilustrada, cree o debe creer en la educación como medio de ilustración, de superación de injustas barreras sociales ? ¡Tres o cuatro jóvenes[7], en circunstancias imposibles, quieren tocar el cielo, quieren estudiar carreras universitarias o, cuanto menos, quieren avanzar por ese sendero, aspiran a ser médicas, biólogas, cosmólogas, estudiosas de la literatura rusa del Medioevo o de la árabe contemporánea, o especialistas en Salvat-Papasseit, Aresti, Castelao, Cernuda, Foix o Neruda! Probablemente, es lo más razonable sin atisbo de duda, gritar entusiasmados, mostrar una felicidad contagiosa, abrazarles, besarles con admiración, animarles sinceramente, decirles que contarán en su admirable empeño con todo el apoyo de su departamento.

Pero, ¿no fue el caso acaso se preguntarán extrañados? No, no fue el caso. El señor conseller quiso quitarles la idea, su extravagante idea de la cabeza. Esos estudios que deseaban hacer (insistimos de nuevo: deseaban) eran poco prácticos, no les convenían, los ciclos debían ser su destino. Los hijos e hijas de trabajadores debían, deben aspirar, si es el caso, a ser mano de obra cualificada, operarios con ciclo. No más, nada más. ¿Para qué aventurarse por caminos inhóspitos? Cualquier otro objetivo obliga a moverse por senderos oníricos. Pura ensoñación: la disyunción entre realidad y deseo se disuelve con una educativa, práctica y helada ducha acelerada -emitida por un servidor público que debe estar, como es sabido, al servicio de la ciudadanía-, de docto “realismo extremo”.

La pregunta que se impone -sin duda retórica, pero, sin duda también, necesaria- es la siguiente: ¿hubiera dicho el señor conseller algo parecido, no decimos igual, sólo parecido, si hubiera visitado un instituto público en otra zona de la ciudad, de más medios, con otro tipo de madres, padres o tutores, un centro, digamos, de familias con haberes y con capital cultural? ¿Hubiera lanzado el mismo mensaje en una escuela concertada religiosa como “Las felices y satisfechas esclavas de María”, uno de los colegios que cuida su departamento con tanto mino, en una escuela concertada laica de élite o en una escuela privada-privada como el colegio alemán, donde, por cierto, estudian los hijos en edad escolar del actual president de Generalitat? Ustedes saben perfectamente la respuesta: ni siquiera se le hubiera pasado por la imaginación. Si hubiera cometido un error de tan calibre en un momento de despiste, en un traspiés de su dilatada historia política, el conseller hubiera pedido mil veces disculpas o se hubiera visto obligado a dimitir por presiones ciudadanas poco favorables al perdón falsario. La opinión pública de la clase media y de otros grupos sociales se hubiera cebado contra él. Pero no fue ése el territorio donde el conseller defendió su educativo consejo. El señor Maragall estaba en territorio comanche-proletario, y aquí uno puede decir lo que quiera, a quien quiera y en el tono que estime oportuno. Los que no cuentan en las cuentas tampoco cuentan en temas de instrucción y promoción del saber. Para ellos, las viejas aspiraciones clásicas: el saber por gusto al saber, el amor desinteresado por el conocimiento, los estudios poco prácticos, son músicas inaudibles. Margaritas para cerdos piensan (y dicen) algunos.

     El segundo argumento para apoyar la dimisión del conseller tiene que ver también con una visita y, esta vez, con una carta del alumnado. El señor Maragall acudió en esta ocasión a un instituto de Santa Coloma de Gramenet, ciudad obrera pegada a Barcelona, a unas jornadas de Tecnolliure en las que, por cierto, dijo en su intervención inaugural que esta vez sí, que iba en serio, que el departament apostaba por el software libre. Eso sí, dos meses más tarde, en una prueba de consistencia político-lógica insuperable, se llegaba a un acuerdo informático con Microsoft, con el apoyo y presencia del president de la Generalitat y del comandante en jefe, tras Bill Gates, de la multinacional, con una de las grandes corporaciones que con más ahínco se ha opuesto y se opone al desarrollo de las finalidades de esa comunidad de científicos, tecnólogos y ciudadanos[8].

     El instituto en cuestión ha tenido, prácticamente desde su fundación hace cuarenta años, estudios nocturnos. Las medidas restrictivas de la conselleria harán que este curso sea el último año de estudios de bachillerato en nocturno en este centro y en toda la ciudad, una población trabajadora de unas 125.000 personas. Los alumnos que deseen (o deban) estudiar en horario de tarde-noche, o que no puedan estudiar en diurno, tendrán que hacerlo en un instituto de Badalona, otra población del área metropolitana de Barcelona, el único lugar donde se iba impartir estudios nocturnos  en esa comarca, o hacerlo a distancia. Consecuencia: inevitablemente, algunos alumnos dejarán de estudiar bachillerato y abandonarán sus estudios o emprenderán el camino de los ciclos de grado medio.

Pues bien, la misma tarde de la visita un grupo de tres o cuatro estudiantes pidieron con toda cortesía imaginable, una breve entrevista con el conseller para entregarle una carta con firmas en la que protestaban argumentadamente por la eliminación del nocturno en el instituto. ¿Se imaginan que hubiéramos hecho nosotros de jóvenes, veinte años atrás? Efectivamente, hubiéramos pasado de cartas, de cortesías formales, y nos hubiéramos lanzado, tomates en mano, o incluso con procedimientos más contundentes y menos vistosos, contra el conseller, sus guardias de seguridad, sus directores generales, sus coches oficiales, su poblado séquito e incluso su retórica vacía y sus intereses ocultos.

     Nada de eso hicieron. Pretendían conversar, saludar y entregar una carta. Cinco minutos, no más, acaso menos. Pues bien, el señor conseller de Educació de un gobierno que recibe sus votos y apoyos sociales de alumnos de esa extracción social, de familiares trabajadores de esos jóvenes, no se dignó recibirles mientras sí lo había hecho durante más de media hora con la dirección del centro y algunos otros profesores. ¿No tuvo tiempo? Sí tenía tiempo. ¿Estuvo mal informado de la real intención del alumnado? Estuvo bien informado. Pensó seguramente que la reunión no tenía ninguna utilidad, ninguna importancia, que para qué perder su precioso tiempo. Nada iban a conseguir, nada había que escuchar, nada iba a rectificar.

Hemos hablado de dimisiones sabiendo que la petición es, de hecho, un grito vacío, una llamada sin esco. Es imposible que el conseller dimita. No hay nada que apunte a que alguien que lleva más de 30 años habitando instituciones públicas y organizaciones partidistas presente su dimisión ante el president de la Generalitat. No hay nada que nos oriente en esa dirección.

¿Cabe pedir entonces su cese al president? Es otro imposible lógico, incluso metafísico. El president va en el mismo barco, sostiene las mismas tesis, y está encantado con la cosmovisión neoliberal de su conseller. Prueba, si fuera necesaria alguna prueba más: sus recientes declaraciones en una conferencia patrocinada por el círculo de La Caixa u organismos afines[9] recomendando al presidente del gobierno español que se deje de pamplinas y apueste por una salida liberal de la crisis, admitiendo sin trampas ni cartones que era necesario dar facilidades al mercado para superar la crisis (el president Montilla citó, concretamente, la suspensión (provisional eso sí) de requisitos ambientales para empresas). El president habló de reformas en sectores claves como el mercado laboral[10], el mercado de la vivienda, en sectores regulados por el gobierno central como el comercio, los transportes o la energía y en el sistema educativo. El círculo de tiza caucasiano se cierra de nuevoo.

     ¿Qué hacer entonces? Seguir resistiendo, seguir exigiendo lo que es justo y razonable, aunar fuerzas con un estudiantado que empieza a mover sus pies, llenar sus cabezas y a dar argumentos a su corazón, e iniciar, si es posible, otras vías de resistencia menos trilladas y acaso más efectivas y obrar, en la medida de lo posible, y creemos que hay amplio margen para ello, como si la actual política educativa de la Generalitat no fuera con nosotros. ¿Desobediencia civil? Sí, eso, desobediencia civil contra una política neoliberal conducida por un conseller que no ha recibido en parte alguna la aquiescencia ciudadana y que se ha sacado de su chistera como un personaje odioso de una Alicia en el país de las falsedades

De hecho, bien mirado, esa política no va con nosotros ni a favor de aquellos alumnos y de la ciudadanía más desamparada: el interés real de la Generalitat por los estudios secundarios obligatorios, más allá de la retórica necesaria para jalar oídos que quieren ser omplicados, sigue siendo nulo, como en tiempos de CiU, por no decir de cero absoluto. Es imposible que alguien que sepa algo de enseñanza, por remoto saber que ostente, crea verdaderamente que se puede instruir a alguien que tiene grandes deficiencias y circunstancias nada fáciles, por no decir imposibles, acompañado de otros 30 o 32 alumnos. Estos jóvenes no aspiran, no pueden aspirar a lo que sí ambicionan jóvenes y familias que el señor conseller conoce muy bien: a ser los técnicos, profesionales y ejecutivos que dirijan las grandes empresas y las instituciones más importantes del país y postulen las finalidades esenciales de la nación.

Aquellos jóvenes no podrán llegar a ser ciudadanos, no podrán vivir sin permiso a no ser que la rebeldía circule por sus venas. ¿Los profesores no debemos formarles y formarnos también en torno a estas consideraciones?

 


[1] Véase una entrevista con Rosa Cañadell en http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2424-

[2] No es imposible que la convocatoria de este 19 de marzo pueda tener una feliz derivada: encierros en escuelas y centros ciudadanos, absolutamente necesarios, en nuestra opinión, para abonar las movilizaciones y la sal del terreno de esta lucha que no tiene un adversario fácil de doblegar.

[3] Podría darse la paradoja de que la ley, si fuera el caso, fuera aprobada con los únicos votos favorables del PSC y CiU (y las probables reservas electoralistas del PP y la estudiada posición de ERC). Destacadamente, el diario AVUI, muy próximo a CiU, publicaba una entrevista con el conseller Maragall el pasado domingo 15 de marzo de 2009 de la que daba cuenta en la primera página del diario (Por lo demás, ¿sería realmente una paradoja o es una posibilidad que se está abriendo espacio a codazos, y con aplausos interesados, en el horizonte político catalán?)

[4] Como es sabido, algunas de estas empresas escolares están en manos del propio PSC-PSOE -otra de sus fuentes anómalas de financiación y negocio- o de familias empresariales amigas, y cuentan con el decidido apoyo y la complicidad no siempre ocultada de numerosos regidores municipales..

[5] En la citada entrevista con el diario AVUI, el titular destacado era: “Los sindicatos tienen que entender que la escuela no es de su propiedad”. ¿Es esta la cuestión realmente o más bien el asunto es que el conseller debería entender que la educación preuniversitaria no es propiedad suya ni debe estar bajo sus (trasnochados) designios neoliberales?

[6] Sobre este asunto, en nuestra opinión, no se han manifestado con la contundencia necesaria fuerzas la izquierda catalana. Por ejemplo, ¿la coalición ICV-EUiA la elevado preguntas al gobierno catalán sobre ello? ¿Ha amenazado, en serio, con alguna disidencia gubernamental? ¿Puedo uno sentarse en la misma mesa de un gobierno que desea eliminar los estudios nocturnos de bachillerato bajo el mando de la “contención del gasto público”?

[7] Es obvio que no queremos negar el interés ni el esfuerzo ni la importancia que significa para los  otros alumnos seguir estudios de ciclos formativos de grado medio. Varios de los firmantes tenemos hijos que estudian o aspirar a seguir este tipo de aprendizajes. Queremos destacar más bien la importancia de esta opción y las dificultadas que acumula por tratarse de una decisión minoritaria e infrecuente en el ámbito familiar de estas alumnas.

[8] Para comprender que el asunto no es un tema de “rojos indocumentados” basta saber que el actual gobierno alemán de centro-derecha (DC-SPD) ha destinado 500 millones de euros a promocionar el software libre. Luego de que el gobierno británico anunciara su plan de adopción de este software en la administración pública, otros Estados europeos están haciendo lo propio, dejando atrás paulatinamente windows y el software privativo en general. Finalidad: pretenden contrarrestar los efectos de la crisis económica mundial y los déficits públicos, ahorrando costos y evitando subir impuestos a empresas y particulares. Del total de 500 millones, 300 milones han sido dispuestos inmediatamente para el proyecto y “200 están esperando para que el comité German Bundestages hasta que las medidas concretas sean propuestas” (http://www.mastermagazine.info/articulo/gobierno-aleman-millones.php)

[9]Según diversas informaciones periodísticas (Público, La Vanguardia, El País, El Periódico), José Montilla se despojó de falsos abrigos ideológicos y expuso en su conferencia en el Cercle Financer de la Caixa un recetario económico para afrontar la crisis basado en la defensa “de un amplio paquete de reformas liberalizadoras”, netamente consistentes con lo que la derecha económica y política del país ha defendido y defiende. De los asistentes, vale la pena recordarlo, cabe citar a Isidre Fainé, president de La Caixa; Narcís Serra, president de Caixa de Catalunya, Josep Oliu, president del Banc Sabadell; directivos afines como Salvador Gabarró, Rafael Villaseca o Jordi Mercader. Estuvieron también presentes, tomemos nota nuevamente, Juan Antonio Samaranch, Javier Godó, conde de Godó, José Manuel Lara y Miquel Roca.

¿Cuáles fueron las propuestas del president de un gobierno de coalición PSC-ERC-ICV-EuiA, un gobierno que dice ser de izquierdas y nacionalistas? Las siguientes:

1. VALORES: Reclamó el president espíritu de sacrificio: se deberá trabajar más sin tener que ganar más

2. “MERCADO” LABORAL: Reforma para ajustar los costes a la productividad, fomento de la movilidad de los trabajadores y revisión de los procesos de negociación colectiva

3. SANIDAD: Pensar si el modelo de gratuidad total sigue siendo sostenible actualmente.

4. ESTADO DE BIENESTAR: hay que abrir una reflexión sobre la "sostenibilidad” de este Estado de bienestar, que presupone disminución del gasto social en uno de los países europeos con menor gasto social.

5. MAYOR COMPETITIVIDAD EN EL MERCADO ENERGÉTICO: es necesario abrir un debate sobre las fuentes de energía que se pueden utilizar, no descartando de entrada la energía nuclear.

6. FUNCIONARIOS: preguntado sobre el aumento salarial de los funcionarios, el president lo consideró excesivo y apuntó que deberá replantearse en el próximo ejercicio (Es sabido que el sueldo del president de la Generalitat es mayor que el del presidente del Gobierno y uno de los más altos del Estado).

7. Opinión del empresariado catalán: "Si lo dice Zapatero con su estilo versátil, no me lo creo; pero, a este señor, sistemático y serio le creo a pies juntillas". Son palabras de un miembro de la junta del Cercle Financer de la Caixa, que estuvo en la mesa presidencial.

Efectos político: CiU aplaudió y aplaude el giro liberal de Montilla y se abre al consenso. Conjetura (¿inverosímil?): el gobierno CiU -PSC está al caer.

[10]Según cuentan el señor Montilla habló, sin ninguna aclaración, de pasar de un modelo pensado para la fuerza de trabajo a “otro modelo pensado para el conocimiento”. La fórmula, usada por el autor anónimo del escrito, es tan enigmática como su finalidad. ¿O acaso no es tan enigmática su finalidad y se trata, una vez más, de vindicar la pregonada sociedad del conocimiento a la Castells que significa aquí, en Occidente, en Catalunya, trabajo cualificado en precario y con explotación creciente, y desechos productivos tradicionales para el Tercer, Cuarto o Quinto Mundo?

divendres, 20 de març del 2009

Pódese mercar o azul do ceo ?



Por Alexandre Carrodeguas [1]


"España ten sufrido unha destrucción masiva na última década, xa que o cemento e o formigón teñen saturado esas rexións...o que constitue unna perda tráxica e irreparable da sua identidade e legado culturais, así como da sua integridade medioambiental, e todo elo principalmente pola avaricia e a conducta especulativa de algunhas autoridades locais e membros do sector da construcción que teñen conseguido sacar beneficios masivos destas actividades, " que "todas as administracións, central, autonómicas e locais teñen sido responsabeis de ter posto en marcha un modelo de desenrolo insostible" e que certa laxitude nos procesos xudiciais, non só teñen complicado o problema, senon que tamen teñen xerado unha forma endémica de corrupción"[2].

A rede Galiza Non se Vende esta formada por múltiples colectivos de todo o país, que se unen para traballar en rede pola defensa do noso territorio. Esta rede surxe ante o maltrato xeneralizado sufrido pola nosa terra, fruto da especulación salvaxe e deste modelo
depredador de crecemento economico, que equipara medre e benestar social.

A obsesión do goberno de Manuel Fraga ó igual que o caido bipartito, foi a de seguir unha política "desarrollista" de explotación dos nosos recursos naturais para reducilos a mera condición mercantil. Os costes deste desenrolo económico externalizanse socialmente provocando a destrucción dunha natureza privilexiada como a galega. Con isto confunden o crecemento estadistico e o benestar xeral.

A venta do noso vento, da nosa costa, das nosas rias, do Courel, supón depredar o territorio fisico común para mercantilizalo en beneficio de só duns poucos.Privatizando beneficios e externalizando os costes sociais. Esta falsa modernización é a mesma que obriga a abandonar a terra a miles de labregos e labregas, para facelos dependentes dos mercados globais, asimilando falsamente "progreso" coa aniquilación do campesiñado. Alonxandonos cada vez mais da chamada soberanía alimentaria. Ou aquí na comarca de Ferrol, co abandono do marisqueo ea esquilmación da nosa ría.

Isto non é mais que o que algún marxista denomina "acumulación por desposesión", que consiste en arrincar das suas economias naturais os seus soberanos povoadores. O obxetivo é destruir as tradicións, e facer dependentes os povos orixinarios. Por iso a loita polo territorio non e unha loita romantica ou bucolica senón que é unha loita pola supervivencia, pola conservación da tradicíon.Contra este modelo revolucionario capitalista que necesita depredar os homes e as terras para segir acumulando capital nunha carreira sin fin.

Galiza Non se Vende pretende poñerlle freo a locomotora desbocada deste falso progreso; dos Aves contra os trens de proximidade, das piscifactorias contra a pesca tradicional, da ideoloxia dos megavatios e plantas de gas contra o consumo responsabel de enerxia, da proliferación de autoestradas contra o fomento doutros medios de trasporte como a bicicleta. Das grandes superficies contra o comercio tradicional ou as redes de troco. Tratase en suma dunha nova mentalidade, dunha nova cultura, que trate a terra non como un medio, do que podemos quitar beneficio, senon coma a nosa patria común da que todas e todos formamos parte.

Non ten que ser necesaria, non pode ser imprescindible destruncción do noso fogar común para acadar medios de vida, porque si asi fora non estaríamos senon correndo o camiño do suicidio colectivo.

O benestar colectivo non debe basearse na explotación nin das persoas nin da terra que habitamos. Este modelo caduco levounos a esta crise que todos padecemos. A saída dela non pode ser unha fuxida cara diante. Este modelo de "posta en valor", de confundir como decía o poeta valor e prezo, tennos levado a esta degradación sin precedentes, a esta crise civilizatoria da que vemos dificil saida. A esta cultura moral e material degradada que nos fai ser infelices. Temos que reconciliarnos xa coa terra e con nos mesmos. Para non seguir a maltratar os nosos semellantes e a terra da que formanos parte. E para isto iniciativas como Galiza Non se Vende son fundamentais, para que a loita compartida nos reconcilie coa nai terra, para constuir entre todos e todas unha cultura que xa non necesite destuir para poder vivir. Non se necesite nunca mais especular co patrimonio común para poder vivir. O camiño ten que sr outro, maís preto da carta do antigo xefe indio que dos cantos de serea dos novos barbaros.

Galiza Non se Vende é o freo desta locomotora que esta a avanzar queimando os seus propios vagóns nunha tola carreira cara ningures. Esta "valorización" do territorio ten que distinguir xa os bens de uso, os modos de vida, do expolio e despoxo da nosa terra. Vainos nelo a preservación da civilización que queremos legar os nosos fillos, non podemos tolerar mais o intolerable, porque como decía o vello xefe indio Seattle e como berramos en Compostela o pasado 15 de Febreiro:

Como se pode comprar o azul do ceo ou a calor da terra? Quen pode vender o vento, as ondas do mar ou a luz do mencer? O ser humano non pode posuír a terra, como tampouco pode ser amo do ceo, do frescor do aire ou do brillo da auga. Nós somos unha parte da Terra, e ela é unha parte de nós”.


Publicado no Suplemento Dominical Nordesia do xornal comarcal "Diario de Ferrol"
Domingo, 15 de Marzo de 2009

[1] Alexandre Carrodeguas, membro de VERDEGAIA-republicadetraballadoras@gmail.com-
[2] Do "Informe Auken"

Referéndum de Seat: una victoria del chantaje, el miedo y la confusión


Para ganar el referéndum los partidarios del SI no han dudado en recurrir a los peores métodos. Han hecho el juego a la Empresa dando pábulo a su chantaje


Trabajadores de SEAT “Asociación Socialismo XXI” | Para Kaos en la Red | 19-3-2009 | 1036 lecturas | 32 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/referendum-seat-victoria-chantaje-miedo-confusion 

La Dirección de la Empresa de SEAT junto con la Patronal han tenido su día de gloria, 5499 trabajadores de SEAT votaban SI sobre un censo de 13.365 a una propuesta que incluye la congelación salarial, mientras 2641 votabanNo, 216 lo hacían en Blanco y 65 votaban nulo.

La CEOE que no pudo obtener dicho objetivo -por una vez- en la mesa de negociaciones estatal ha conseguido hincar su pica en un bastión de la clase trabajadora. El mensaje es muy claro: si en una gran empresa como SEAT los propios trabajadores aceptan la congelación salarial, en el resto de empresas medianas y pequeñas será más fácil eliminar cláusulas de revisión salarial, recortar abiertamentelos salarios y empeorar las condiciones de trabajo.

Pero una lectura más serena de los datosdel referéndum permite ver sus límites. A favor del Si se alineó UGT y de manera vergonzante los dirigentes del sector crítico de CCOO en la empresa, a favor del NO la actual mayoría de CCOO en SEAT, y CGT llamó a rechazar la propuesta sometida a referéndum con expresiones que iban desde el boicot al voto Nopasando por el voto Nulo o Blanco.En resumen, el voto SI ha obtenido el 41,1% del censo, y de sumarse las diferentes opciones del frente del rechazo (NO, abstención activa, blanco y nulo) el resultado es más equilibrado.

A pesar de la derrota de los intereses de los trabajadoresse ha expresado un amplio sector que no ha cedido al miedo y el chantaje. Los intentos de la Dirección de SEAT de lanzar nuevas agresiones a los trabajadores/as aprovechando el resultado y la desmoralización consiguiente no quedarán sin respuesta. Quienes han vendido compromisos que no pueden garantizar perderán su credibilidad antes que tarde.

El resultado del referendum ha sido una crónica anunciada. Todo el proceso puesto en marcha por la Dirección de SEAT ha conducido a la derrota de los intereses de los trabajadores: Un largo periodo previo de negociaciones entre la mayoría sindical y la Empresa al margen del resto de la representación sindical, del conjunto de trabajadores, incluso de opacidad en el interior de los grandes sindicatos. Se ha negociado sobre la plataforma de la empresa, sin que los negociadores de la mayoría sindicalopusieran una plataforma unitaria de reivindicaciones que contara con el apoyo de la plantilla, no se constituyó formalmente la Comisión negociadora de convenio con la finalidad evidente de marginar a CGT, etc.

Con una plantilla desmovilizada y confundida, la campaña del chantaje y el miedo impulsada por la Dirección de SEAT que desde hace meses anuncia un excedente de 1500 empleos en caso de no fabricarse el nuevo modelo Audi Q3 para lo cual exige como contrapartida sacrificios a los trabajadores/asha conseguido sus objetivos.En esta operación ha contado con la colaboración del Gobierno de Zapatero y de la Generalitat que no solo ha regalado 300 millones de euros a SEAT/VW, sino que irresponsablemente se sumaron a la exigencia de sacrificios a los trabajadores cuando deberían saber que una señal de congelación salarial en plena recesión extenderá la deflactación de los salarios con efectos de contracción sobre la demanda, la producción y finalmente el empleo.

Para ganar el referéndum los partidarios del SI no han dudado en recurrir a los peores métodos. Han hecho el juego a la Empresa dando pábulo a su chantaje, para finalmente reconocer por boca delPresidente del Comité de Empresay dirigente de UGT en el pleno celebrado el lunes anterior al referéndumque “ni el Si garantizaba la fabricación del nuevo modelo, ni el NO excluía que pudiera fabricarse…”.Han extendido los rumores sobre los problemas económicos de SEAT, pero estos se han disipado tras conocerse el resultado del referéndum y publicar la Empresa que ha obtenido 44,4 millones de beneficios antes de impuestos en el balance del 2008…

Lo sucedido en laactual negociación en SEAT es la culminación de la trayectoria deun sindicalismo de colaboración con la empresa que ha escrito en los últimos tiempos algunas de las páginas mas negras del sindicalismo, el XVII Convenio de 5 años plagado de flexibilidad laboral, pérdida de derechos y moderación salarial, el acuerdo de los 660 despidos en diciembre de 2005, etc.

Dicho “contramodelo” sindical además de conducir a derrotas tras derrotas en el marco de la empresa se ha convertido en un tumor para el conjunto del movimiento obrero, sus efectos nocivos se extienden y generalizan, y el daño que causa se amplifica con la crisis.

Al menos, esta derrota debe servir para extraer las lecciones sobre los caminos que no hay que transitar, reflexionar sobre como superar las debilidades manifiestas de la izquierda sindical. Es necesario y urgente reconstruir sobre bases democráticas, unitarias, clasistas y solidarias una acción sindical que nos permita defendernos de las terribles consecuencias de la crisis, de las agresiones de la empresa que vendrán, y que sea capaz mediante la movilización defender el empleo y las condiciones de vida y trabajo, en la perspectiva de acabar con un sistema capitalista fracasado y construir el socialismo del siglo XXI

Barcelona, 19 de marzo 2009


Llegiu tota la notícia i els comentaris a: http://www.kaosenlared.net/noticia/referendum-seat-victoria-chantaje-miedo-confusion